<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425</id><updated>2012-02-15T22:27:24.425-08:00</updated><title type='text'>miscelaneidad actual de una muchacha impaciente</title><subtitle type='html'>por Yamila María Abraham</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>46</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-3578713507066350097</id><published>2009-03-01T12:11:00.003-08:00</published><updated>2009-03-01T12:11:45.622-08:00</updated><title type='text'>Los Extranjeros</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Una de las ideas clave de Sigmund Freud era la de asociación libre. Al decir una palabra, otra surgía, y así sucesivamente. La noción de viaje, por esa asociación, lleva a la de movimiento. Moverse, transportarse. Algo físico. Ya sea por vacaciones, trabajo o cualquier otra razón.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando uno sale de su país, millones de retos acompañan ese viaje. El más difícil es el que menos dinero requiere: encajar. Es importante tener en cuenta que cuando se es inmigrante, siempre se lo va a pensar como a un extranjero. Ser forastero tiene beneficios y desventajas, aunque sean más las últimas, lamentablemente. Lo bueno es esa certeza de que nada está delimitado con tanta dureza y que las cosas pueden cambiar, como cambió la vida al mudarse. Y lo malo es que, por más que uno sepa tantas cosas de un “mundo” diferente, a veces ese contexto nuevo no se puede cambiar con sólo entrar en él. Entonces se verá todo tan diferente que no solamente será un extranjero para los otros, sino para sí mismo también. O peor  aún, que los otros se conviertan en extranjeros, en esa barrera imposible de saltar, ese contacto que nunca termina de profundizarse.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La palabra “extranjero” también puede asociarse libremente al extrañamiento que implica que para que uno pueda estudiar su propia sociedad deba poner en duda todo ese bagaje social que convirtió en sentido común, desnaturalizarlo, y comenzar de cero para entender desde otro punto de vista lo que pasa a su alrededor. También sucede que a veces hay ciertos hechos que están muy adelante de nuestras narices… incluso tan adelante, que no llegamos a verlos con claridad. Y es ahí cuando hay que separarse de uno mismo, olvidarse, alienarse.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero el ser o sentirse extranjero no termina allí. O, mejor dicho, no implica solamente ser extranjero en un país o separarse de su propia historia para estudiar o entender a sus cohabitantes. Albert Camus refleja a otro extranjero por excelencia: el que incorpora las sensaciones de viaje con sólo mover un pie dentro de su casa y también debe alejarse de su propio contorno para encontrar su lugar con respecto a los demás. Monsieur Mersault es sólo un personaje, el protagonista de El Extranjero, pero debemos entender que existen incontables extranjeros en el mundo y que es indispensable que incorporemos la idea de que para ser extranjero no es preciso mudarse de casa ni conocer gente nueva. Monsieur Mersault se ve a sí mismo como extraño ante los otros y es por eso que llega a verse como un actor en un espectáculo del también es espectador; ve cómo el resto actúa frente a él, cómo lo juzgan por ser diferente y cómo responde exactamente lo que los demás no quieren escuchar. Los extranjeros en su país y ciudad natal se observan y observan su dificultad para insertarse.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Esos intentos fallidos de conectar con el resto no los refleja sólo Camus en El Extranjero. Fiódor Dostoievsky escribe Memorias del Subsuelo en 1864. En este libro, el escritor ruso describe, en primera persona, a un hombre lleno de maldad, desprecio y odio por el mundo, para mostrarnos cómo se siente aquel cuyo entorno no lo toma en cuenta y “crea un monstruo”, perverso y odioso, cuyo comportamiento habría resultado diferente si no hubiera sido un extranjero en su propia ciudad, que, en cuarenta años de vida, no consiguió “ser guapo, ni perverso; ni un canalla, ni un héroe..., ni siquiera un mísero insecto”, porque simplemente para los demás no era nadie.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La discriminación tiene mucho que ver con todo esto. Porque el extranjero es constantemente juzgado y observado por alguna u otra característica diferente. Sin embargo, lo que provoca esta sensación de vivir en donde uno no pertenece es una actitud de uno con respecto al mundo, en vez de la situación inversa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Esta actitud puede, incluso, ser completamente voluntaria, sin la necesidad de “sufrirla” como lo hicieron los personajes de Camus y Dostoievski. En ocasiones, el hacerse extranjero de su lugar natal puede ser beneficioso. César Aira, en su ensayo Exotismo comenta cómo se puede describir lo que se vive des-nacionalizándose. Entonces, el escritor verá su vida como si no fuera suya (esto puede relacionarse con Monsieur Mersault, su vida era una obra de teatro donde él era el actor y espectador). Aira también explica que ese extranjero puede convertirse, también, en un viajero que escribe sobre aquello que conoció de ese lugar, que en realidad es donde vive. Porque el viajero ve todo aquello que el residente da por hecho de su alrededor. Muestra, entonces, cómo se construye a otro que, en verdad, es uno mismo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hay muchos tipos de extranjeros. Los que viajan y los que se quedan. Pero todos comparten sensaciones, sentimientos, vivencias. Eso los hace especiales y diferentes, pero en un buen sentido. Son los que tienen la capacidad de ver todo con otros ojos, quieran o no, para entender y explicar qué es lo que pasa incluso, en ellos mismos. Los extranjeros son grandes observadores de las ciudades nuevas en las que quieren encajar, pero también de las propias en las cuales no sienten que hayan nacido. A veces no deben salir de sus propias habitaciones para realizar esa emigración de sí mismos, para ser capaces de entender, aunque sea, sólo un poco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-3578713507066350097?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/3578713507066350097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=3578713507066350097' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/3578713507066350097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/3578713507066350097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2009/03/los-extranjeros.html' title='Los Extranjeros'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-7185539933899562046</id><published>2009-03-01T12:11:00.001-08:00</published><updated>2009-03-01T12:11:19.128-08:00</updated><title type='text'>Sarajevo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Yacía inmóvil en la puerta de la ya destruida biblioteca de Sarajevo. El impacto de los cohetes había dejado su brazo izquierdo completamente amorfo, el ruido de la explosión lo había alcanzado con tal brusquedad que había perdido toda posibilidad de razonar por sí mismo para alejarse y cuidar su vida. Pero su mente funcionaba, Mirko Beltic sabía, al mirar su brazo malherido que en aquel momento la historia de su amado Sarajevo, la historia que él tenía el placer de cuidar, mantener y leer diariamente, había desaparecido sin más.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Nunca hubiera imaginado que la biblioteca sería devastada. La guerra sólo sucedía fuera de ella, Beltic se sentía a salvo rodeado de tanta historia. Tres semanas atrás, mientras en frente arrasaban con los edificios, él ordenaba los libros de poesía. Miraba a la gente morir, llorar, gritar. Pero él estaba a salvo. “Este es el paraíso de Sarajevo”, pensaba, mientas los estruendos demolían el silencio de lectura de una manera estrepitosa. Se asomó a la ventana y, tan pronto sintió el olor del polvo de ladrillo de tantos sueños terminados, cerró los ojos, respiró profundo y continuó inmerso en el mundo de la literatura.  “Nada puede suceder aquí”, pensaba. “Todo Sarajevo debería estar aquí, a salvo”&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Estaba perdiendo demasiada sangre. Debía pedir ayuda, pero una extraña desolación le había hecho imaginar que ni el grito más enérgico y valiente sería oído. Nada valía la pena ya. Con la historia de Sarajevo había desaparecido el sentido de su vida. Y Beltic lloró, lloró tan profundamente que sus lágrimas llegaron a la herida de su brazo y le hicieron sentir cuán profunda era. Levantó su mirada, recorrió todos los sectores de la biblioteca con lo poco de fuerza que había podido acumular en aquel momento, y reconoció entre el fuego la sección de Historia. El daño físico no era tan intenso como el del alma. Se sintió vencido y se entregó a la muerte.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-7185539933899562046?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/7185539933899562046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=7185539933899562046' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7185539933899562046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7185539933899562046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2009/03/sarajevo.html' title='Sarajevo'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-8277654163385647039</id><published>2009-03-01T12:10:00.003-08:00</published><updated>2009-03-01T12:10:56.445-08:00</updated><title type='text'>Conocer por la pantalla</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Le había dicho a mi padre que no comenzaría mis estudios universitarios si no visitaba Europa. Y pasaron los años y todavía no tengo idea de cómo voy a hacer para conocer París, o Londres. Pero, claro, sí voy a la facultad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El otro día recordé esa amenaza que le había hecho a mis padres (o a mí misma) y dije con mucha seguridad, en una cena en familia, que era el momento de viajar por el mundo, de empezar a derrochar el dinero que tanto esfuerzo cuesta conseguir. Al instante, mi querido papá me dijo: “Nena, para qué vas a recorrer el mundo, poné Discovery y conocés hasta el África”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Fue terrible escuchar eso. Entendí que no había mucho que hacer. Evidentemente, no está en mis posibilidades económicas conocer Europa. Pero la idea de conocer el mundo a través de la televisión es tan absurda como saborear las comidas que muestran las recetas de cocina.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Discutí un rato bastante largo con toda mi familia. Ellos alegaban que no sólo la televisión, sino el Internet, iban a disminuir la cantidad de viajes alrededor del mundo. Yo no podía siquiera concebir la idea de quedarme dentro del país por el resto de mi vida.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hasta que me levanté y me fui de la sala, sentí que no había posibilidad de hacerles comprender las tonterías que, con tanta seguridad, decían.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Con desgano y algo de tristeza me acosté en mi cama, y la tele me mostró lo bien que la pasó una actriz cuando conoció la Torre Eiffel.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-8277654163385647039?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/8277654163385647039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=8277654163385647039' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8277654163385647039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8277654163385647039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2009/03/conocer-por-la-pantalla.html' title='Conocer por la pantalla'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-6014894017229195046</id><published>2009-03-01T12:10:00.001-08:00</published><updated>2009-03-01T12:10:30.097-08:00</updated><title type='text'>Almuerzo en el Ben Pao</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Entré a Ben Pao Restaurant, el negocio de comida china allá en Chicago, exactamente situado en 52 West Illinois Street. “Al entrar, te olvidarás que alguna vez llegaste a Estados Unidos”, había comentado Stephanie.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Comida china en Chicago. Pensar que el día anterior había comido salchichas en Maxwell Street… las “Polish Sausages” (“salchichas polacas”) y ese “plato” es el más exitoso del Estado del norte de Norteamérica (valga la redundancia). Primero salchichas polacas, después comida china. Pedí un plato que no sabía ni qué quería decir. Me atendió una hermosa rubia con gran sobrepeso y rasgos occidentales. Imaginé que Stephanie no la había visto la vez que había tenido el gusto de visitar el Ben Pao, para haberme hecho creer que me sentiría en Beijing.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Comí, muy desconfiada de aquello que ingería. No me gustó mucho, realmente. Pero los 15 dólares debían valer, así que hasta no terminar mi plato no levanté la mirada. Llegó el momento de la sobremesa y procedí a observar el ambiente. A mi lado, un afroamericano con mucha pinta de bluesero deglutía algo parecido al sushi. Frente a él, otra turista. Creo que era árabe. Y, en la fila de los pedidos, una mujer de baja estatura con rasgos orientales.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La mujer parecía miserable, triste. Cuando llegó al frente, le habló en un rapidísimo chino a la cajera que mencioné un poco antes. La cajera se reía, le pidió que hablaran en inglés. Ella, con mucha dificultad, llegó a esbozar las palabras “I don’t know” (“no sé”) y señaló un plato que, según pude ver, ella conocía muy bien.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando ella terminó de comer, se quedó sentada. Parecía más miserable que cuando esperaba su turno para pedir. De repente, aparece, de la nada, un hombre, vestido de blanco. Parecía el cocinero. La mujer rubia y obesa le da un cheque, unas palmadas en la espalda, y sigue atendiendo. El hombre se acerca a la señora oriental y la abraza, con tristeza. Entendí que lo habían despedido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Nunca me sentí tan en Estados Unidos como cuando fui al Ben Pao de Chicago.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-6014894017229195046?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/6014894017229195046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=6014894017229195046' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/6014894017229195046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/6014894017229195046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2009/03/almuerzo-en-el-ben-pao.html' title='Almuerzo en el Ben Pao'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-8557106155125194822</id><published>2009-03-01T12:06:00.000-08:00</published><updated>2009-03-01T12:09:29.895-08:00</updated><title type='text'>(2008) - Ya no da para más</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“El rector de la Universidad de Buenos Aires, Rubén Hallú, reclamó al Gobierno $ 2454 millones como presupuesto para poder funcionar en 2009, casi $ 1000 millones más de lo que recibe actualmente.” El suplemento Cultura del diario La Nación del miércoles 24 de septiembre no vacila en comenzar su artículo con la penosa realidad de nuestra facultad: se nos está haciendo difícil sostener la gratuidad de la enseñanza y, aunque afortunadamente existen profesores que hacen de nuestra querida UBA aquello que invita a que decenas de miles de estudiantes la sigan eligiendo, la situación edilicia, los salarios y la desorganización en general amenazan constantemente tanto prestigio construído.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No es necesario entender, para los que día a día tenemos la dicha de asistir a clases, que el presupuesto exigido no es, en absoluto, exagerado. Basta con caminar por los pasillos para saber que el estado de las paredes y techos es pésimo. Basta con sentarse en uno de los asientos de cualquier aula para dar cuenta de que es hora de cambiarlos. Basta con ver cómo una joven discapacitada no puede llegar al cuarto piso, porque el ascensor sólo llega al tercero (si es que funciona). Y basta con ver cómo nuestros profesores se desviven por educarnos y se preocupan por nuestro rendimiento para estar seguros de que no están cobrando el sueldo que merecen (si es que cobran alguno).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y los estudiantes ya no saben cómo reclamar. Porque por más dinero que las autoridades demanden, hay un sector de nuestra sociedad que no ve las condiciones bajo las cuales nosotros nos cultivamos como futuros profesionales. Tan desesperante es la realidad que algunas agrupaciones quieren volver a tomar las facultades de Ciencias Sociales y alterar el curso del año académico, de nuevo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Algunos hemos tenido clases públicas en el medio de la calle aquellos días. Hacía menos de 10 grados e incluso llovía. Pero entendíamos el reclamo (aunque algunos no entendíamos el método del mismo). Todavía no sabemos si de algo sirvió tanto escándalo mediático y la gripe. Aún así, seguimos apreciando a nuestra UBA con todo lo que ello implica. Nadie sabe más que nosotros todo lo que hace falta mejorar. Y nadie entiende menos que nosotros cómo en este estado, aún, sigue en pie.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-8557106155125194822?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/8557106155125194822/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=8557106155125194822' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8557106155125194822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8557106155125194822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2009/03/2008-ya-no-da-para-mas.html' title='(2008) - Ya no da para más'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2878654012579561947</id><published>2008-05-20T20:22:00.001-07:00</published><updated>2008-05-20T20:22:33.050-07:00</updated><title type='text'>Sin ella</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La anciana inhaló la última bocanada de aire de su vida, y en medio de un silencio ensordecedor pronunció el "te amo" que jamás se había atrevido a decir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Finalmente sucedió y el temor invadió su cuerpo y alma. Sus ojos ya no lo verían sonreír, no. Cuarenta años a su lado no habían sido suficientes, ella todavía lo necesitaba. Lo deseaba, de una manera que sólo el verdadero amor puede provocar. Le resultaba ilógica su permanencia en el mundo. Ya no tenía por quién respirar. Su vida era inútil ahora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“A veces las enfermedades no las provoca un tumor. La soledad es la enfermedad más cruel, y hace metástasis hasta en mis pensamientos. Mis días, estando yo tan enferma, estarán llenos de tristeza. Y estaré muy lúcida, seré tan consciente de mi malestar, que el dolor será más fuerte aún. ¿Para qué sufrir?”, escribió.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Apuntó con el revólver a su sien derecha y expiró.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2878654012579561947?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2878654012579561947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2878654012579561947' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2878654012579561947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2878654012579561947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/05/sin-ella.html' title='Sin ella'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-8232033519219690816</id><published>2008-05-18T20:31:00.000-07:00</published><updated>2008-05-18T20:37:47.439-07:00</updated><title type='text'>Realidad</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;Ella es muy alegre. Se ríe. Nada le da miedo. Vive desafiándose a sí misma. Se pone obstáculos para demostrarse cuán fácil le resulta superarlos. Vive sin frenos, su futuro no tiene límites. Es inteligente. Duerme poco. Se cultiva. Aprovecha oportunidades. Cree en sí misma. Sabe que va a llegar lejos. Se ve tan exitosa. Nada nunca es tan malo como para acobardarse. Cree que puede ayudar a la gente. Confía en los demás. Intenta caerles bien. Es atrevida, le gusta no ser tan correcta en ocasiones. Cree que los demás van a ver cuán multifacética es, que no está tan loca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella es sólo ella, a veces, para el resto. La ven tan preocupada por sí misma. Por demostrar cuánto es capaz de hacer y hasta dónde es capaz de llegar. Creen que habla de ella porque sólo le interesa su propio bienestar. Imaginan que sólo se interesa en ellos cuando algo puede perjudicarla. Es tan perfecta ante su espejo. Cuando se mira, debe sentirse tan orgullosa de sí misma. No debe, jamás, pensar que hay algo por arreglar. Ni por fuera ni por dentro. Se piensa tan genial, divertida, carismática. Es obvio que ella no se muestra tal cual es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella &lt;strong&gt;sufre&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-8232033519219690816?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/8232033519219690816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=8232033519219690816' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8232033519219690816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8232033519219690816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/05/ella-es-muy-alegre.html' title='Realidad'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-6821535994958691880</id><published>2008-04-29T20:24:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T20:58:34.147-07:00</updated><title type='text'>Publicidad - para Géneros Audiovisuales (ISEC)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Publicidad&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Duración estimada: 20 segundos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En el pasillo de una empresa tradicional equipada con cubículos, computadoras y de un tono gris, se encuentran cuatro o cinco mujeres de aproximadamente treinta años vestidas de manera similar, con pantalones de vestir y camisas, elegantes y bien parecidas, delgadas y tranquilas. Las mujeres charlan, se las ve sonrientes y con ánimo para trabajar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Entra al lugar una chica de su misma edad, pero esta es diferente. Se la ve caminar en cámara lenta. El viento le sopla su rubio y largo pelo mientras camina, como si fuera la protagonista de una película hollywoodense. La ilumina un foco especial, está más iluminada que el resto de las mujeres. Su sonrisa es mucho más amplia y blanca y está vestida con una pollera floreada, una camisa con los botones superiores desabrochados y una cartera color crema. Saluda con un guiño a las mujeres que hablan entre sí, que le responden el saludo con sonrisas falsas, ninguna muestra los dientes, y asienten mientras sonríen. Es evidente que la miran con envidia. Cuando la chica sigue de largo, las mujeres se miran entre ellas con cara de sospecha y se puede distinguir que se preguntan entre sí qué es lo que le pasó a su compañera que ese día está tan despampanante.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La mujer entra en su oficina y se sienta en su escritorio, sin dejar de sonreír, con el viento y la luz que la acompañan. Entra su secretaria con una pila de hojas desde su cintura hasta su cabeza. Con esfuerzo las pone en el escritorio de la mujer y las señala como diciendo “tenés trabajo hoy”. La mujer se ríe, agarra la primera hoja y empieza a escribir. Se ve en la ventana de su oficina cómo anochece. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se esfuma la imagen, y se ven todas las hojas en la otra punta del escritorio. Se entiende que la mujer terminó de trabajar. Pasa por el pasillo y sus compañeras se ven muy cansadas. Bostezan. Ella sigue tan despierta como cuando llegó, con la constante luz especial, el viento en el pelo, y la cámara lenta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando ingresa a su casa, (una linda casa, grande, con muchas ventanas), se ve que todo está desordenado. Los sillones sin sus cojines, la afombra torcida, los cuadros torcidos. La cocina está llena de harina y con platos por todos lados. Ella pasa directo a su cuarto, que está totalmente desordenado. La cama, matrimonial, está sin armar, la sábana y el acolchado están en el piso. Ella sigue sonriente, y levanta el acolchado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se esfuma la imagen, y se ve una casa ahora ordenada. Entra el marido de la chica, de traje, muy bien parecido, alto, castaño y con una sonrisa pícara. Se dirige directo a la habitación. Cuando está cerrando la puerta, mira a la cámara y se muerde los labios. El hombre cierra la puerta. Se esfuma la imagen nuevamente y se ve la fachada de la casa de la mujer, y por la ventana de la habitación vemos cómo vuelan las sábanas y los almohadones y la luz de la habitación va apagándose. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La imagen desaparece, y sólo se ve un fondo negro con el logo de PRIME centrado. Bajo el logo, aparece la frase "Cuando disfrutás más, se nota" y, bajo esa frase, una caja del producto que se promociona.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En audio, se escucha la canción de Amy Winehouse "Back to Black" y queda de fondo cuando una voz en off, al aparecer el logo de Prime dice "Cuando difrutás más, se nota. Nuevos preservativos Prime. Ahora, con tachas."&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Target: Mujer de 20 a 35 años, elegante, sofisticada, profesional. De clase media, en pareja. Moderna y atrevida. Habita en áreas urbanas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-6821535994958691880?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/6821535994958691880/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=6821535994958691880' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/6821535994958691880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/6821535994958691880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/publicidad-para-gneros-audiovisuales.html' title='Publicidad - para Géneros Audiovisuales (ISEC)'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-7973036765383767466</id><published>2008-04-29T11:39:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:41:52.253-07:00</updated><title type='text'>06/04/08 - Taller de Expresión I, Trabajo Práctico Nº 2</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;Trabajo Práctico Nº 2: Anagrafía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Escribir un texto en prosa de género a elección utilizando las palabras que surgieron en el juego de los anagramas. No perder de vista la coherencia textual en ningún momento. La inserción de las palabras no debe parecer forzada y sí en cambio tener alguna funcionalidad dentro del texto.&lt;br /&gt;Palabras a incluir: Varadero – radar – rodará – rodear – varado – dorar – raro&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varadero era la ciudad para mí. Había decidido abandonar todo: el trabajo, mi familia, mi pareja. Hasta a mi perro. Nada me satisfacía allá en Buenos Aires. Ni el éxito como periodista que había logrado, ni la pequeña fortuna que estaba comenzando a amasar a mis treinta y tres años. Es que no entendía cuál era el objetivo de mi vida. El trabajo me abrumaba, me sentía juzgada y no me creía capaz de cumplir con tantas exigencias sociales: eventos, entrevistas, libros, horarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué bien me sentía aquella mañana! El sol había empezado a dorar mi antes pálida piel. Me sentía en paz. No había avisado cuándo volvería a casa. Sólo hablé con mi madre, que entendió mi pesar y pudo esbozar entre lágrimas un “buscá tu felicidad, hija”. Esa tranquilidad inmensa que la naturaleza provocaba en mí se acercaba a lo que yo creía que sería ser feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irme no fue una decisión difícil de tomar. Y eso es raro en mí. La antigua Carolina Andrade hubiera planificado cada actividad con mucha anticipación. Ni siquiera pensé en la página del diario en la que tenía el placer de dejar mis artículos. “Mi cabeza rodará –pensaba- pero iba a renunciar de todos modos”. Tan pronto sentía que el mar empezaba a rodear mis tobillos, todo pensamiento se esfumaba como la espuma de las olas cuando alcanzaban la arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había dejado mi teléfono celular en el cajón de la costosa mesa de luz en mi lujoso piso de Recoleta. “Ni con un radar podrán ubicarme”, me decía a mí misma una y otra vez. “Si todo pudiera quedarse así, si uno pudiera quedarse varado en este instante, de tanta paz…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no. Dos semanas después empecé a cansarme de tanta quietud. Me tomé el primer avión y volví a casa. Me sentí alegre de volver a la rutina. Con medio sueldo mensual menos, un novio enojado y mucho por hacer, suspiré, apagué el despertador aquel lunes a las 5 de la mañana, llegué a la redacción, tomé un café, sonreí, volví a suspirar y escribí el mejor artículo de mi vida.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nota: "Carolina Andrade" es mi alterego, que inventé hace un año aproximadamente. Tiene algunos años más que yo y una carrera ya formada. Es reconocida y tiene plata. Tiene novio y es más elegante, linda e inteligente que yo. Siempre quise ser ella. Así que la hice vivir en un cuentito. Tal vez siga viviendo en mis ficciones...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-7973036765383767466?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/7973036765383767466/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=7973036765383767466' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7973036765383767466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7973036765383767466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/trabajo-prctico-n-2-anagrafa-escribir.html' title='06/04/08 - Taller de Expresión I, Trabajo Práctico Nº 2'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-4901365656712279256</id><published>2008-04-29T11:38:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:39:12.371-07:00</updated><title type='text'>11/03/08 - Los medios de comunicación son el hombre que siempre soñé</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Una mujer con secundario completo y estudios universitarios en curso siempre quiere encontrar una media naranja con la que pueda tener una charla seria, interesante, culta. Que se pueda hablar de lo que sea y aprender. Le gusta admirar a su compañero, saber que puede absorber todo el conocimiento que él tan naturalmente posee. A veces es más satisfactorio para ella charlar con él durante horas que salir, ir a cenar, o, bueno… que realizar alguna actividad física bajo las sábanas. La conexión mental, la intelectualidad del macho es un factor indispensable para gran porcentaje de quienes pertenecen al sexo femenino. Salvo, claro está, que sea un “Brad Pitt” cualquiera y esté dispuesto a un rato de locura, a lo cual no creo que ese –repito- “gran porcentaje de quienes pertenecen al sexo femenino” pueda negarse.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En fin, quisiera hacerles entender por qué amo tanto a los medios de comunicación, el periodismo, la prensa. Porque no es sólo un producto comercial que vende y crea opiniones, ni tampoco es sólo una fuente de trabajo para unos pocos privilegiados. Los medios de comunicación son, para mí, el hombre que siempre soñé. Lo que siempre necesité y nunca voy a tener de manera personificada, sino a través de pantallas, parlantes, o en su formato más atrayente: el papel. Lo más cercano serán las caras que vea, las voces que escuche. Pero sólo tendrán sentido cuando me separe de ellas el elemento de difusión correspondiente (léase televisión o radio), porque todas, sólo en su conjunto, arman ese hombre perfecto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Qué es un diario? La definición de la Real Academia Española  que corresponde al sustantivo al que me refiero lo explica como “periódico que se publica todos los días”. Suena poco, en comparación a todo lo que significa para mí. Siempre dije que nunca podría cansarme de los medios, y mucho menos de leer el diario. El papel es la mano, que uno acaricia y hasta mira con cariño cuando en él leo lo que quiero leer. El nombre de quien escribe impreso bajo el copete del artículo se convierte en el nombre de mi pareja temporal –que sólo durará lo que tardo en leer–, y yo leeré con atención y admiración, queriendo ser yo algún día la que se convierta en pareja temporal de algún lector empedernido que sepa que en aquella sección aparecerán mis interesantes palabras. La tapa es la cara, a través de la cual puedo ver qué clase de diario –persona- es. Y así vamos encontrando unas cuantas analogías entre el cuerpo humano y cada sección del periódico de turno, cuyo “órgano reproductivo” tendrá lugar en la sección Editorial.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Qué tiene el diario que no tenga un hombre? Todo, absolutamente todo. No discute. Ni pelea. Me comenta sobre política, economía, crimen, sexo, amor, salud… y no me pide nada a cambio –sólo que lo compre–.  Y podría estar horas y horas sin cansarme, aprendiendo de él, admirándolo. No es natural, su sabiduría. Ni tampoco es limpia de corrupción. Dice lo que quiere y tiene que decir, pero ¿quién no?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La combinación entre diarios, revistas, televisión, radio e Internet es tan placentera que llega al punto de provocar satisfacción. Y ahí está lo sexual de los medios. Muchos pueden relacionarlo con el poder que trae la información, pero saben que en mi caso no es eso lo que realmente quiero resaltar. La nota, mientras más nueva sea, mientras más analíticamente sea presentada, más placer provocará en la lectora. Y es más probable que se lea algo interesante en un diario que el hecho de que se escuche algo interesante de un pretendiente en una cita.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No me voy a casar con un diario. No voy a ser una solterona, pero sabré el resto de mis días que ningún hombre va a darme lo que me da el papel.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-4901365656712279256?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/4901365656712279256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=4901365656712279256' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4901365656712279256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4901365656712279256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/110308-los-medios-de-comunicacin-son-el.html' title='11/03/08 - Los medios de comunicación son el hombre que siempre soñé'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2777937094993089866</id><published>2008-04-29T11:37:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:38:24.951-07:00</updated><title type='text'>27/02/08 - De Miedo</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A veces uno cambia. Se dice a sí mismo “es hora de vivir una vida diferente”, y empieza a demostrar alguna voluntad de alterar la realidad en la que está inmerso. Estudia, hace dieta, sale, se arregla, se cuida, llama a la gente que le importa. Intenta ser mejor persona. La nueva rutina le hace bien, se siente algo más feliz. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero sucede que la vida no es fácil naturalmente. Y esa naturaleza animal del ser humano nos lleva a caer en la triste verdad: el cambio es como el maquillaje malo, o como un amor de verano -o como cualquier amor-: se esfuma, se nos escapa como arena entre los dedos. Y todo vuelve al lugar donde empezó: un desamor, una pelea, un desempleo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿Qué pasa cuando un tropezón se siente tan doloroso como una caída? El miedo se asoma. Y se siente por las noches… cuando entre las sábanas y la oscuridad los ojos pelean contra el cansancio extremo después de un día de trabajo y no quieren cerrarse. Como si hubiera tomado dos litros de café. La mente está exhausta, el cuerpo duele y hasta se escucha un leve silbido, evidenciando a la contaminación auditiva que nos afectó el centro de la ciudad. Pero el silencio nocturno no ayuda.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Al final, ¿qué nos queda? Un punto de partida. Que parece igual al que nos hizo cambiar un tiempo atrás… pero es tanto más difícil. Sabemos, porque ya lo hemos vivido, que tanto esfuerzo puede ser en vano. Pero no podemos soportar la idea de estancarnos, de conformarnos con quedarnos parados frente a un futuro que no podemos activar o, mejor dicho, no encontramos la manera correcta de desencadenar una serie de eventos afortunados que nos lleve a vivir cosas asombrosas e incomparables.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un año nuevo comienza… y nos damos cuenta que, en realidad, dos años -sí, dos, o tres, o ya no sé cuántos- fueron los que volaron. Caemos tarde. Pero si no empezamos de cero, ¿qué sentido tiene? Aprendimos qué no hacer. Si cambiamos una vez, podemos hacerlo mil veces más. Y así la vida cobra sentido. Querer más de ella. Hay mucho que podemos buscar adentro nuestro que nos dará algunas (generalmente pocas, pero absolutamente valiosas) razones para volver a intentar. Cuesta, duele, cansa, nos quita las esperanzas de lograrlo esta vez. Nos asfixia. Pero hay que seguir.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hay que seguir.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2777937094993089866?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2777937094993089866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2777937094993089866' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2777937094993089866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2777937094993089866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/270208-de-miedo.html' title='27/02/08 - De Miedo'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2928717484143375964</id><published>2008-04-29T11:36:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:37:29.526-07:00</updated><title type='text'>27/12/07 - La Banda Ancha</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El tres de abril de este año fue el primer día que escuché ese programita de radio. Nunca había aguantado dos horas despierta sólo escuchando la radio… ¡y era muy tarde! Y tenía que estudiar, esa materia del CBC me estaba costando tanto, Sociedad y Estado. Todavía no había rendido el primer parcial. Pero estaba cerca y tendría que haber empezado a estudiar antes de aquella noche de miércoles (era miércoles, no quiero reemplazar una palabra por otra en este caso). Pero esa noche fue diferente.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Esta vez no se había cortado la luz en casa para que yo tuviera que agarrar el walkman (Sí… lo viejo no importa, ¡la radio no discrimina! Al contrario: las antenas eran mejores antes. Yo prefiero mi walkman) y escuchara de principio a fin ese día tan raro que denominaban “la isla de la fantasía”. Iban chicas. Pidiendo cosas… para nada comentables en un espacio tan tranquilo como este. En fin, ese tres de abril de 2007, mucho cambió. Descubrí la radio. Y no fue descubrir un programa, ni reír un rato. Fue darme cuenta que había algo más en la vida de lo que yo buscaba. Que escribir no era la única opción (aunque siempre fue, y será, la primera).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La imaginación voló, más allá de las fantasías. No tenía idea de cómo era un estudio de radio. Pero creaba situaciones, caras, vidas sin siquiera apartar mis ojos de la computadora. Sin escribir ni dibujar. Y quise formar parte de eso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Llamé, escribí mails, mensajes de texto. Me autoproclamé “Yami, la de siempre”. Dije barbaridades y pedí canciones tristes. Me convertí en una oyente más casi sin darme cuenta. Me desvelé. Dormía menos, pero pensaba más. La estructura de un programa radial se me hizo familiar, cotidiana. Dejé el walkman y empecé a escucharlo en Internet, para tener en mi computadora siempre el programa Word abierto e inundar las hojas virtuales con palabras, frases y todo lo que pudiera surgir de esa imaginación que se apoderaba de mí a través de mis oídos y de las palabras. Encontré un lado bastante oscuro en mí… un lado que no despreciaba lo vulgar, lo pervertido ni lo asqueroso. Y no lo negué.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un mes de incondicional presentismo de lunes a jueves de 0 a 2 me llevó a llamar por teléfono y augurar una inminente visita al estudio. Una persona que en aquel momento (y por desgracia –¡y cómo lo sufro día a día!- ya no más) consideraba amiga, se desveló conmigo aquel martes primero de mayo, día del trabajador y feriado nacional, para acompañarme y vivir cómo lo que yo había imaginado tomaba forma. El estudio de radio era más de lo que pensaba. Más complejo. Más intrigante. Un cartel torcido que decía “Mega 98.3. Puro rock nacional” me avisaba: “no, Yami… evidentemente no es tan simple como lo pensabas. Miles, -no, miles no-. Decenas de miles de personas están escuchando lo que vos estás viendo y viviendo ahora. Como ellos imaginan lo que vos vivís; ¿por qué no imaginás cómo ellos están creando este nuevo mundo en estas dos horas?” Canté una canción divertida (de Vilma Palma, “la pachanga”). No imagino la cara que deben haber puesto los incontables oyentes al escucharme. Participé, bailé, me reí. Se me fue la intriga: conocí la cara de los productores, del operador, de la locutora. Se me fue una intriga trivial, pero surgieron tantas otras, y esas otras tienen que ver con algo que hoy, jueves 27 de diciembre, creo que es lo que tengo que hacer sin falta antes de morir: formar parte de ese mundo mágico que nos da la radio.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y fui, cinco; seis veces más. Me sentía una carga. Honestamente, me importaba poco sentirme así. Yo me divertía y formaba parte de algo increíble por un rato. Llevé a mis amigas del alma, mis compañeras de comunicación, mis “otros yo” a conocer el estudio. Todavía no habíamos comenzado la carrera, pero compartimos un momento que nos unió como futuras comunicadoras (incluso si alguna no quiere dedicarse a ese medio en especial). Con ellas vivimos el 9 de julio juntas y fue único ver cómo nevaba en Buenos Aires desde adentro de la producción de la Mega.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Empecé a ir sola. No quería hacer que mis amigas, chicas considerablemente conservadoras, vivieran un momento que tal vez pudiera parecerles desagradable a su sentido común.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Las responsabilidades volvieron. Terminé el CBC. Empecé Comunicación Social. El estudio me agobió. 5 idiomas que estudiar. Pocas horas de sueño. Mucho por leer. Echar a correr a mi imaginación ya no era tan fácil y menos a medianoche. Y después, un trabajo (que más que trabajo es una mezcla de aprendizaje, pasantía y buen rato). Una vez cada 15 días podía darme el gusto de refrescar mi mente y escuchar un poco.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando mi primer cuatrimestre como estudiante oficial de la Universidad de Buenos Aires estaba llegando a su fin, decidí retomar mis visitas. Cambié el día. Un jueves. Otra experiencia. Poder ver 50 taxistas movilizados por presenciar una parte específica del programa. Ver cómo la vida real se mezclaba con la imaginaria es algo que no todos pueden hacer.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me intriga todo. Me gustaría poder armar yo misma y ya mismo (¡sí! Así de ansiosa soy) un programa de radio (y escribir en un diario de alcance nacional, y tantas otras cosas más). Aprendí solita a manejarme con un programa de edición de sonidos. No dudo que mi trabajo, con el tiempo, me enseñará muchísimo sobre la producción de programas. Pero decidí que era momento de buscar más. Y encontré una carrera nueva: hacer el curso de ingreso de Producción y Dirección de Radio y Televisión me entusiasmó tanto que no dudo que haré lo imposible por mantenerla a la par de mis estudios de la universidad pública.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El miércoles 26 de diciembre pensé que era posible que el programa que me había abierto este nuevo mundo llegara a su fin. Y pensé en el chico que se compraba los libros que allí recomendaban o en el trabajador que para no quedarse dormido escuchaba alguna canción que pasaran a todo volumen o en esa estudiante insufrible que no quería dormir para no despertarse al día siguiente en un estancamiento diario que ella misma había forjado al no estudiar esa materia tan aburrida medio año atrás. Pensé en todos los que nos sentimos acompañados por eso que llamamos “la radio”… ¡pero que va tanto más allá!. No hablo de “la banda ancha” ni de “perros de la calle” ni de “los cuarenta principales”. Hablo de nosotros, los oyentes. Los que escuchamos. Y vivimos lo que escuchamos, lo sentimos, lo soñamos.&lt;br /&gt;Ustedes se preguntarán si puedo ser más infantil o cursi al escribir todas estas cosas. Y yo espero que esta sea la forma más infantil de expresarlo. Porque cuando uno lo dice de esa manera, lo dice con todo su ser, sin restringirse. Y quiero volcar en estos párrafos más de lo que volcaría alguien totalmente calculador y pensante como un adulto. Intento ser transparente. Intento.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Soy oyente. Siempre lo voy a ser. La banda ancha me demostró que algo tan simple como una charla sobre teta, pito y culo no siempre implica falta de competencia intelectual. Hay tantas maneras de llegar a las personas… y esta fue una de ellas. Poco a poco encontraré otras, seguiré aprendiendo y absorbiendo todo lo que me nutra.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ojalá estos meses hayan sido sólo el comienzo de una interminable historia en la que, en algún punto, pueda entrar en un estudio de radio, sentarme frente a un micrófono y sentir que, mientras que sobre mi cabeza una luz roja ilumina la palabra “aire”, la vida de alguien puede cambiar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2928717484143375964?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2928717484143375964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2928717484143375964' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2928717484143375964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2928717484143375964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/271207-la-banda-ancha.html' title='27/12/07 - La Banda Ancha'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-4217686363367132737</id><published>2008-04-29T11:33:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:35:58.973-07:00</updated><title type='text'>20/12/07 - Fito</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Imaginen poder distinguir cada una de las arrugas en la mano de quien admiran. Y sentir en la piel una leve brisa que producen los movimientos que esa persona hace cuando, con completa entrega y pasión, toca el piano. Y vibrar con los golpes que aquel ser humano incomparable da con su pie derecho, con una energía inmensurable, cuando a su vez entona la canción que, hace una veintena de años, lo hizo ser quien es. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;La inmensa emoción que me produjo tener a Fito Páez a tan sólo un metro de distancia no es muy fácil de explicar. Siempre me consideré una persona fanática, pero esta situación que viví el Martes 18 de diciembre a las 19 horas fue tan extraordinaria que merece un lugar en este espacio. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;El “Megacústico” es un evento anual que hace Fito para la radio Mega 98.3, como hacen tantos otros músicos. Este evento era particularmente especial para mí, aunque no sé muy bien por qué, ya que este año había presenciado dos de sus conciertos. Pero no podía estar ausente. Era de la Mega, era algo más bien privado. Ni seiscientas personas iban a ser testigos de aquel recital. Y miles lo escucharían desde sus casas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Llegó el momento y comenzó el recital. La sexta fila no estaba tan mal. “Cable a tierra” fue la primera canción, y fue increíble como de un segundo para otro mi corazón latió tan fuerte. “Al lado del camino”, “Normal 1”, “La rueda mágica”, y tantos temas más que me hacen tan bien al alma… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;No podía pedir más. Estaba viendo a Fito de cerca, escuchando sus canciones y cantando con todas mis fuerzas. De vez en cuando pensaba en los pobres compañeros amantes de la buena música que estaban adelante mío, ¡cuánto debían odiar mi desastroza voz! Pero nada importaba. Todos estábamos allí por una (y sólo una) razón, que tiene nombre, apellido… y hasta 2 hijos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;El recital propiamente dicho terminó, la gente se levantó de sus asientos y empezó a cantar, como de costumbre, “dale alegría a mi corazón” para que el señor Páez vuelva cinco minutos más. Corrí. Me metí delante de todo y le pregunté muy amablemente a una chica que no parecía muy entusiasmada con el recital, si podía sentarme en el piso delante de ella, sin taparle la hermosa visión. Aceptó sin dudarlo, me metí y, tan pronto me senté, apareció él. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Lo tenía de espalda. Filmé cada segundo. Miró para atrás, notó que estaba filmando y se corrió un poquito, como para que la toma no sea una completa espalda y unos preciosos y muy marcados rulos moviéndose de un lado al otro (si así hubiera sido, no me hubiera molestado en absoluto, quiero aclarar). Cantó “Un vestido y un amor”, “Naturaleza sangre”, “Mariposa technicolor”. En la primera, cuando realmente mis neuronas se movieron lo suficientemente rápido como para entender la situación única e irrepetible que estaba viviendo… lloré. Lloré casi sin poder contenerme. Fue diferente. Porque, ¿saben? Cuando lloro intento no hacerlo, porque me hace mal a la piel… pero esta vez… no sólo lloré descosidamente, sino que la piel permaneció intacta. Fue un llanto precioso, creo que fue la primera vez en el año que lo tuve. Y estoy segura que será la única vez en el año que lo habré de tener. Y en mucho tiempo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;El recital habrá durado una hora y media. Fue la tercera vez en el año, por tercer mes consecutivo y tercera ocasión en mi vida que mis ojos vieron directamente a Fito y mis oídos escucharon las canciones de Fito bajo el mismo techo en el que él se encontraba. Pero no fue el haberlo visto, no fue el haberlo escuchado ni el estar con poca gente lo que me hizo emocionar de tal manera. Fue el sentir, de alguna forma, que mi vida hoy tiene una banda de sonido y que este año, el de mis 19 años, esa música que tantos vivieron en el momento en el que yo nacía, llegó a la parte más profunda de mí. Alcanzó el recoveco más escondido de mi alma y lo calmó… y le dijo bien bajito que las cosas pueden seguir cambiando, y que esa “estúpida razón” con la que se puede vivir… existe.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-4217686363367132737?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/4217686363367132737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=4217686363367132737' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4217686363367132737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4217686363367132737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/201207-fito.html' title='20/12/07 - Fito'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-5618704174139125715</id><published>2008-04-29T11:30:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:31:24.452-07:00</updated><title type='text'>29/10/07 - "No sos vos, soy yo"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿Qué quiere decir esa frase?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Tengo ganas de estar con alguna otra mina, sabés? Así que me hago el dolido, que te quiero, pero no te merezco porque sos muy buena persona y re dulce y re linda (aunque hay mejores, con las que me acostaré próximamente, mejor dicho, en un rato). Vos vas a pensar que soy sincero con vos, que soy amoroso. Vas a entender mi debilidad. Y como sos tan ingenua, vas a decirme que me querés, me vas a dar un abrazo, y después cuando te haga la sonrisita te vas a olvidar de todo lo que te dije y te llevo de vuelta a la cama. ¡Qué manejable que sos, querida! Te estoy diciendo que voy a estar con otras minas, y vos asentís, vos mirás con cara de perrito abandonado, con los ojos brillosos y con un leve pucherito. Cuando termine el discurso vas a creer que no soy tan mala persona, que soy un hombre diferente porque te estoy diciendo la verdad. Pero cuánto te falta… no conocés lo que realmente quiero.&lt;br /&gt;Pero pobre, ¡sos tan buena! Decí que tengo un camión que me tiene ganas, sino no te decía nada y seguíamos. Pero me das un poco de lástima y decidí decirte que soy un hombre malintencionado, que no rechaza ninguna propuesta femenina. La tuya es menos divertida que las demás, y por eso te estoy dando esta charla que me está rompiendo enormemente las que ya sabemos.&lt;br /&gt;Espero que lo valores, piba, porque no tengo la menor intención de repetir esta charla. La cosa es así: o me aceptás como soy, ‘un hombre lleno de tentaciones que no puede dejar pasar, aunque se muera de tristeza por no ser correcto y satisfecho con una sola dama, alguna propuesta indecente’, o seguís tu camino. Yo no cambio por vos. ‘Soy yo’, te estoy diciendo. Yo soy la lacra. La basura. Vos sos el ángel, la princesa. Entonces, princesa, más te vale abrir un poquito tu mente conservadora y pensá que esta noche me voy de fiesta… y no me reclames nada.&lt;br /&gt;Ay, mi princesa… sí… mi princesa… porque sos sólo mía ¿sabías? No soportaría la idea de que estés con alguien más. Es inconcebible, me rompería el alma. Y no, no me preguntes por qué yo me pongo tan triste de pensarte con un hombre y te estoy pidiendo que asumas que voy a estar con otras. Simplemente no puedo encontrarle lógica.Pero te quiero, mi niña, ¿sabés? No sos como las demás. Y como sé que sos diferente, vas a quererme, vas a adorarme y vas a entender mi pasión por las hembras. Me vas a decir que sos vos, que podés cambiar, que podés intentar comprenderme y que vas a hacer lo imposible para que funcione lo nuestro.Y yo sé que te va a ser difícil cambiar. Pero si tenés ganas, vas a tener que hacerlo, porque yo no voy a cambiar absolutamente nada.&lt;br /&gt;No soy yo, sos vos. Cambiá o andate.” &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-5618704174139125715?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/5618704174139125715/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=5618704174139125715' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/5618704174139125715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/5618704174139125715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/291007-no-sos-vos-soy-yo.html' title='29/10/07 - &quot;No sos vos, soy yo&quot;'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-176823190590668500</id><published>2008-04-29T11:28:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:31:48.137-07:00</updated><title type='text'>02/10/07 - El domingo a la tarde</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Traducción hecha por mí (de ahí viene el estilo yamilesco que seguramente notarán) del texto de Philippe Delerm &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;“Le dimanche soir”&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“¡El domingo a la tarde! No ponemos la mesa, no cenamos como se debe. Cada uno va de a turnos a la cocina y toma lo que sea que de casualidad haya quedado del almuezo del domingo – muy bueno, el pollo frío en un sándwich con mostaza, muy bueno el pequeño vaso de vino que se toma de pie para terminar la botella. Los amigos se van mas o menos a las seis. Todavía queda una frontera… un tiempo hasta mañana. Abrimos la canilla de la ducha. Un verdadero baño de domingo a la noche, con mucha espuma, mucho tiempo para dejarse flotar. El espejo del baño se vuelve opaco y los pensamientos se hacen más suaves. Sobre todo, no pensar en la semana que pasó… y mucho menos en la que va a empezar. Dejarse fascinar por esas pequeñas olas en la punta de los dedos arrugados por la humedad cálida. Y luego, cuando todo está vacío, extirparse. ¿Tomar un librito? ¡Sí, claro….! Ahora, un programa de televisión tomará su lugar. El programa más idiota será el indicado. Ah – ¡mirar la televisión por mirar la televisión, sin coartada, sin deseo, sin excusa! Es como la espuma de baño: una sensación tonta que te llena de un bienestar palpable. Nos sentimos cómodos hasta la noche, con pantuflas en la cabeza. Y es ahí cuando ella viene, la pequeña melancolía. El televisor poco a poco se vuelve insoportable y lo apagamos. Nos encontramos en otro lugar, en ocasiones hasta en la infancia, con vagos recuerdos de caminatas, inquietudes escolares y amores inventados. No sentimos atravesados. Esta melancolía se fuerte como una lluvia de verano, este mal y bien que retorna, que nos es familiar – es el domingo a la tarde. Todos los domingos a la tarde estan ahí, en esa falsa burbuja donde nada se para. En la espuma del baño las fotos se revelan.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendan que es un texto algo volado. Y que no es que haya traducido mal, sino que el autor es así de raro.&lt;br /&gt;Otro día haré mi propia versión de “el domingo a la tarde”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-176823190590668500?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/176823190590668500/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=176823190590668500' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/176823190590668500'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/176823190590668500'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/021007-el-domingo-la-tarde.html' title='02/10/07 - El domingo a la tarde'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-4750590960367072214</id><published>2008-04-29T11:24:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:26:53.631-07:00</updated><title type='text'>21/09/07 - De Lévi- Strauss a mi vida</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;“(…) Tomemos el caso de la antropofagia, que de todas las prácticas salvajes es la que nos inspira más horror y desagrado. Se deberá, en primer lugar, disociar las formas propiamente alimentarias, es decir, aquellas donde el apetito de carne humana se explica por la carencia de otro alimento animal como ocurría en ciertas islas polinesias.&lt;br /&gt;Ninguna sociedad está moralmente protegida de tales crisis de hambre; el hambre puede llevar a los hombres a comer cualquier cosa: el ejemplo reciente de los campos de exterminación lo prueba.&lt;br /&gt;Quedan entonces las formas de antropofagia que se pueden llamar positivas, las que dependen de causas místicas, mágicas o religiosas. Por ejemplo, la ingestión de una partícula del cuerpo de un ascendiente o de un fragmento de un cadáver enemigo para permitir la incorporación de sus virtudes o la neutralización de su poder. Al margen de que tales ritos se cumplen por lo general de manera muy discreta –con pequeñas cantidades de materia orgánica pulverizada o mezclada con otros alimentos–, se reconocerá, aun cuando revistan formas más francas, que la condenación moral de tales costumbres implica una creencia en la resurrección corporal –que será comprometida por la destrucción material del cadáver– o la afirmación de un lago entre el alma y el cuerpo con su correspondiente dualismo. Se trata de convicciones que son de la misma naturaleza que aquéllas en nombre de las cuales se practica la consumación ritual, y que no tenemos razones para preferir. Tanto más cuanto que el desapego por la memoria del difunto, que podemos reprochar al canibalismo, no es ciertamente mayor –bien al contrario– que el que nosotros toleramos en los anfiteatros de disección.&lt;br /&gt;Pero sobretodo, debemos persuadirnos de que si un observador de una sociedad diferente considerara ciertos usos que nos son propios, se le aparecerían con la misma naturaleza que esa antropofagia que nos parece extraña a la  noción de civilización. Pienso en nuestras costumbres judiciales y penitenciarias. Estudiándolas desde afuera, uno se siente tentado a oponer dos tipos de sociedades: las que practican la antropofagia, es  decir, que ven en la absorción de ciertos individuos poseedores de fuerzas temibles el único medio de neutralizarlas y aún de aprovecharlas, y las que, como la nuestra, adoptan lo que se podría llamar antropoemía (del griego emein, “vomitar”). Ubicadas ante el mismo problema ha elegido la solución inversa que consiste en expulsar a esos seres temibles fuera del cuerpo social manteniéndolos temporaria o definitivamente aislados, sin contacto con la humanidad, en establecimientos destinados a ese uso. Esta costumbre inspiraría profundo horror a la mayor parte de las sociedades que llamamos primitivas; nos verían con la misma barbarie que nosotros estaríamos tentados de imputarles en razón de sus costumbres simétricas.&lt;br /&gt;Sociedades que nos parecen feroces desde ciertos puntos de vista pueden ser humanas y benevolentes cuando se la encara desde otros aspecto. (…)” &lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tristes trópicos, Capítulo XXXVIII: “Un vasito de ron”, de Lévi-Strauss.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y después explica que se hace prácticamente lo mismo con los delincuentes. Nosotros los alejamos, los aislamos, los encerramos (similar a un cementerio, que suele estar situado lejos de la ciudad, como una cárcel). Les damos un castigo algo infantil, privándolos de la libertad (el muerto siempre se encuentra algunos metros bajo tierra). Y cuenta que una tribu norteamericana, como castigo a los delincuentes, les destruían todos sus bienes y, como consecuencia, quedaban ambos en una especie de deuda saldada, para poder incorporarlos a la sociedad (o sea: los civilizados los vomitan, los primitivos los asimilan.)&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me sorprendió de más. Pensar que lo leí a las 8 de la mañana de un lunes y terminé absolutamente anonadada del mensaje que dejaba esto. La relación tan similar de tratar a los muertos y a los criminales. Y cómo otra cultura puede, a pesar de que nos contradiga, reaccionar a lo mismo de una manera muy lógica, pero diferente, y por eso nos cuesta aceptarla como válida.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El canibalismo es algo tabú en la sociedad, eso se sabe. Pero cuán sorprendente resulta enterarse que en algún momento, alguien comía una parte de un cadáver para incorporar sus virtudes. Y a muchos les debe sonar que estoy haciendo apología al canibalismo. No. En mi vida lo intentaría, pero me pareció tan interesante que decidí compartirlo con ustedes.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Mi intención, con este pequeño texto que recorté de un libro de antropología, es que pensemos un poco. No sobre las tribus amazónicas ni sobre los trabajos de campo de Lévi-Strauss ni ningún otro tipo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;De todo esto no saqué conclusiones lógicas (pensando que es un texto sobre tribus y sociedades civilizadas y la intención del autor fue poner en evidencia el relativismo cultural, la universalidad de necesidades y otras cosas que, no cuestionaré).&lt;br /&gt;Las cosas podrían ser diferentes. Y que lo que hacemos todos los días es algo que incorporamos de todos, que nos enseñaron nuestros padres, la sociedad. Pero si el entorno hubiera sido otro, si nosotros hubiéramos sido otros, el mundo podría estar cabeza para abajo (pero nosotros no lo consideraríamos así, ya que sería totalmente normal vivir de otra manera).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y reaccionar ante diversas situaciones de una manera que pensamos dada por hecha no sirve. Empecemos a aceptar la diversidad. Empecemos a salirnos de los esquemas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ni un corte de pelo, ni mudarse a la China, ni dejar de hablar con ciertas personas,  encerrarse en el estudio o cambiar de círculo social va a cambiar nada. Todo empieza en nosotros.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-4750590960367072214?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/4750590960367072214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=4750590960367072214' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4750590960367072214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4750590960367072214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/210907-de-lvi-strauss-mi-vida.html' title='21/09/07 - De Lévi- Strauss a mi vida'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2009346248992145157</id><published>2008-04-29T11:21:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:24:20.370-07:00</updated><title type='text'>14/09/08 - De relojes...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;(continuación de título) ... &lt;strong&gt;y de órganos sexuales. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece vulgar, parece un tema que no debería tocar porque me considero una persona relativamente respetuosa de la intimidad del ser humano, alguien que de vez en cuando demuestra un poquitito de pudor ante situaciones que hoy en día se consideran totalmente "comentables" o corrientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día martes fui al shopping Abasto. Había llegado puntualmente a la puerta de Corrientes, la principal. Y sin un reloj. Totalmente escondido en mi gran bolso azul estaba mi teléfono celular que, por el momento, es el único que me dice la hora. Me resulta bastante molesto depender de aquella pantallita, debería bastar con mirar mi muñeca izquierda.&lt;br /&gt;¿Por qué no tenía reloj? El que estaba utilizando era de pésima calidad, y mi piel no lo soportó. Tuve que deshacerme de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el subsuelo del shopping había un stand repleto de relojes. “Uy, estoy necesitando uno… ¿a ver?”, dije. Y noté una diferencia descomunal entre el tamaño de los relojes para hombre y los relojes para mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las damas gozaban de una amplia variedad de micro-relojitos. Uno más ilegible que otro. Las agujas parecían marcar tres horas a la vez. “Increíble”, pensé. Cómo algo tan pequeño y tan inservible puede costar lo que cuesta. Y yo, como toda víctima de la sociedad, debía dejar de considerar como opción un reloj de pantalla amplia.Me preguntaba por qué los hombres siempre tienen todo tan fácil. Ellos verían con exactitud qué hora es, en todo momento. ¡Y yo no! ¡ Nosotras no!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres necesitan mostrar sus relojes. Algunos, excepcionalmente, hasta tienen dos. Y no son nada sutiles. Más pesados que cualquier accesorio femenino, con ornamentos, colores, agujas fluorescentes, ellos se sienten orgullosos cuando los muestran. Y, ¿por qué tanto orgullo?&lt;br /&gt;Pensé… ¿qué obsesiona al macho? Obviamente, una sola respuesta invadió mis pensamientos: el sexo. El reloj… el reloj es la muestra de que tienen que mostrar su grandeza, de alguna manera u otra. Y exageran. Como los accesorios para hombres los hacen menos masculinos, el reloj se convierte en una metáfora. El reloj representa otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, las mujeres usamos relojes pequeñitos, mínimos, imposibles. Simplemente, porque la estética femenina tiende a ser apreciada mientras más pequeña es. Por lo tanto, también demuestra una evidente preferencia social. Las hembras sólo utilizan relojes grandes cuando existe algo que pueda distraer la vista de sus presas (no ahondaré en el tema, bien claro está).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si un hombre usa uno muy pero muy pequeño? Será gay. ¿Si una mujer usa uno enorme? Masculina. ¿Y si no se usa ninguno? Impuntual. Todo tendrá su etiqueta. ¿Y si me compro un reloj y dejo de pensar estas estupideces? Ahí, amigos, seré útil.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2009346248992145157?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2009346248992145157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2009346248992145157' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2009346248992145157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2009346248992145157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/140908-de-relojes.html' title='14/09/08 - De relojes...'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2322089613546873678</id><published>2008-04-29T11:19:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:20:39.608-07:00</updated><title type='text'>02/09/07 - Algo muy poco interesante que se me ocurrió escribir</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se siente exageradamente frustrante tener que pensar de esta manera un rasgo muy poco interesante e inteligente del 90 por ciento de las mujeres, porcentaje en el cual me incluyo y la rabia al escribir estas palabras es desbordante. Es por eso que no intentaré alienarme del asunto y al explicar alguna característica del tema en cuestión agregaré mi propia versión.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El sexo femenino es, en esencia, muy sensible. El “sexto sentido”, el sentimentalismo, el enamoramiento, el constante sueño, el idealizar la vida, el ver el lado bueno de las cosas… todas estas cualidades son pura y exclusivamente de nosotras. Y nos jactamos de eso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sin embargo, lo material nos absorbe. No sólo destinamos gran parte de nuestros presupuestos mensuales a adquirir vestimenta y accesorios (que en mi caso particular, en ocasiones, ni siquiera uso una sola vez), sino que también gastamos incalculables sumas de dinero en nuestras cabelleras al menos una vez al mes.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y es éste el tema en el cual quiero detenerme. A mis quince años, el gran paso de niña a “pequeña mujer”, sentía que mi vida era un poco monótona. Mi alma me exigía un cambio que sólo podía empezar por lo exterior. Y así fue como decidí cortarme el pelo no más largo que 15 centímetros. Tenía un peinado muy varonil y los rulos se marcaban de una manera no muy favorable. Pero yo era feliz, había conseguido ese cambio. Y aquel año fue totalmente diferente.&lt;br /&gt;El punto es que, las mujeres a veces nos cansamos de nosotras mismas. Y es posible que no existan muchas maneras de alterar el curso natural de nuestras vidas: no podemos cambiar de escuela, universidad, trabajo, novio o marido tan fácilmente. Entonces buscamos qué cosas podemos modificar, cosas que estén a nuestro alcance. Y así es como corremos a la peluquería y hacemos cambios drásticos de look.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Cuál es el objetivo de achurarse el pelo, cambiarse el color o usar un peinado completamente diferente? Si no tenemos la posibilidad de ir a vivir a otro país de un día para el otro, lo mejor es que el entorno cotidiano empiece a notar la voluntad de la involucrada de que las cosas se salgan un poquito de cuadro. El no advertir sobre el repentino corte suele ser otra herramienta para evitar que hasta una renovación tal se convierta en algo rutinario. Como consecuencia, la aparición sorpresiva no solo dejará a los demás en “pausa” por algo de tiempo hasta que puedan caer en la realidad de que a quien ven es la misma persona de siempre, sino que luego el ambiente será diferente y el cambio general empezará a tener lugar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sé que hay aspectos en mí que no puedo manejar: la rutina, los estudios, el no cuidarme con ciertas cosas. Hace unos días cambié bastante radicalmente mi corte de pelo y los cambios externos ya están empezando a dar. Le seguirán los internos, y estaré contenta.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Algunos dicen que las mujeres renuevan la imagen por una cuestión (valga la redundancia) de imagen, y no por la mera necesidad de una vida diferente. Creo que es muy posible que nos interese en gran parte cuán favorecedor será el cambio. Pero la raíz del mismo será tan profunda como la de muchas decisiones difíciles de tomar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cortarse el pelo no es simplemente cortarse el pelo: es un grito, es un ruego, es una demostración de cuán impaciente puede llegar a ser una dama cuando la vida no le regala un “no se qué”… o cuando siente que se lo regaló y ella no es suficiente para que ese “no se qué” persista.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y, ¿qué pasa si el cambio no es del agrado de la involucrada? Se procederá a llorar largas horas y luego a una horrible resignación. La mujer aprenderá que, en su caso, lo mejor es pensar una y otra vez antes de tomar una decisión. De alguna forma u otra se gana, ¿no creen?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2322089613546873678?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2322089613546873678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2322089613546873678' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2322089613546873678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2322089613546873678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/020907-algo-muy-poco-interesante-que-se.html' title='02/09/07 - Algo muy poco interesante que se me ocurrió escribir'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-5691691999698353039</id><published>2008-04-20T21:01:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T21:02:14.998-07:00</updated><title type='text'>28/08/07 - Cartel</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cosas que no entiendo, que me saca de quicio no entender y que creo que la especie humana debería poner todo su énfasis en resolver estos casos de incertidumbre momentánea que perfora tanto mi cerebro… que se está volviendo existencial (aunque ni un día haya pasado del momento 0 de mi duda).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hoy leí un cartel muy vacío (o muy lleno… imposible saberlo) de significado, no pude razonar a qué se refería. Voy a intentar explicármelo a mi misma, pero me resulta difícil creer que lo que sea que piense va a estar en lo correcto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Antes de comenzar con mi auto-explicación, debería aclararme el contexto y el tiempo, como es necesario hacer en toda argumentación o investigación. Me sitúo en donde se sitúan mis últimos relatos, en la Facultad de Ciencias Sociales. Aula 101, 17 horas del 27 de Agosto de 2007 (aunque posiblemente ese cartel haya sido colgado mucho antes y yo no haya tenido la posibilidad de verlo...). Contexto social: es una facultad de ciencias sociales. Evidentemente, los carteles con mensajes sobre política, lucha, cambio, reforma de la universidad, denuncias por corrupción, sobran.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Este cartel decía lo siguiente:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;"¿Para qué votar a luchadores honestos si podés luchar vos?"&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Quién, o mejor dicho, qué grupo, puede haber ideado el mensaje de ese cartel? El 90 % de los carteles en la Facultad de Ciencias Sociales son de dos agrupaciones: Oktubre y La Vallese. Posiblemente pertenezca a una de ellas, así que no debería dedicar mi preocupación y mi excesiva intención de entender ese punto del tema en cuestión. Simplemente creí necesario aclarármelo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Para qué escribieron lo que escribieron, incluso sin dejar propaganda de la agrupación, lo cual me lleva a considerar la idea de que no sientan que es una frase lo suficientemente representativa como para involucrarse? Es muy posible (y, de hecho, no dudo que es por lo que continuaré a comentarme) que tenga que ver con la cantidad de elecciones que han tenido lugar y que tendrán lugar en el corriente año. En el caso de que la responsable del cartel en análisis efectivamente sea una agrupación de las que nombré, sólo llego a una conclusión: Por más que haya incontables candidatos que encuadran en su totalidad con la ideología que promueven las agrupaciones universitarias, ellas especulan que no serán ni representativos ni eficaces y, en consecuencia, mejor no votarlos y convertirse en hippies/máquina de repetir y pasar aula por aula para explicar algo mientras sólo el 10% de las personas escuchamos y entendamos lo que proclaman, pero que somos algo más conscientes de que hay otras maneras de pelear por la universidad (no perdiendo clases, estudiando y consiguiendo, cuando seamos verdaderamente capaces para cambiar las cosas, que las cosas cambien de verdad y de una buena vez). Entonces, resumiendo, con un solo cartel estarían desvirtuando los ochenta mil carteles que empapelan (y de eso no me quejo) la facultad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;O será que buscan más participación. Pero, ¿por qué no dejar en claro quiénes son? Si alguien llegara a entender el objetivo del mensaje de ese cartel gris con letras marrones oscuras, no dudaría en unírseles.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;O creen que, como dicen en toda puerta de baño de la UBA, no votando se hace más que votando. Voto impugnado, en blanco, en lo que sea.&lt;br /&gt;Más allá de eso, aclaran que se tiene que luchar y es por eso que creería que no es no votar el objetivo, sino el ser una persona políticamente activa. Pero ¿políticamente activa para quién? ¡No tiene sentido! Luchar… está bien. Pero lo que para algunos representa la lucha, para otros representa un obstáculo a algún otro tipo de política.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Lo único que podría llegar a suponer es que, más allá de quien lo haya escrito, el mensaje del cartel está destinado a todos y cada uno de los estudiantes que lo lean para que, sea cual sea su ideología, luche (aunque la palabra “luchar” tiene una connotación muy estrecha) en función de una sociedad mejor. Eso demuestra que no todo acto político es interesado. Alguien está aceptando la diversidad de ideologías. Deberíamos aplaudir a quien escribió ese cartel.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;A menos de que haya sido un simple olvido… y cuando lo advirtió haya sido demasiado tarde… y su intención de agregarle el nombre de la agrupación haya sido instantáneamente reemplazada por un deseo incontrolable de consumir un sándwich de jamón y queso en el barsucho del primer piso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Entendí?&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-5691691999698353039?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/5691691999698353039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=5691691999698353039' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/5691691999698353039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/5691691999698353039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/280807-cartel.html' title='28/08/07 - Cartel'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-4346974241897919783</id><published>2008-04-20T21:00:00.001-07:00</published><updated>2008-04-20T21:01:15.448-07:00</updated><title type='text'>25/08/07 - Esto no tiene título</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hace unas horas, en la facultad de Ciencias Sociales sede Centenario, en el aula 303, Yamila estaba en la clase teórica de una materia llamada Derecho a la Información. Había llegado 5 minutos tarde, pensaba que siendo sábado el subte no se tomaría tanto tiempo como de costumbre en cada estación, pero se había equivocado. Se escabulló entre los asientos ocupados y se sentó muy incómodamente en la segunda fila del lado derecho. El profesor sin nombre, debido a que la niña en cuestión no llegó a tiempo para escucharlo, hablaba de cuán importante es el derecho en la vida cotidiana. Yamila notó algo: el profesor hablaba con una constante sonrisa, aunque no muy marcada, pero sonrisa al fin. Parecía disfrutar de su propia clase clase, lo cual era sorprendente, aunque fuera sábado a la mañana y notara que la gran mayoría de los alumnos habían salido la noche anterior y no tenían la menor intención de escuchar conceptos y reír de los extremadamente poco graciosos chistes del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estudiante sacó su carpeta, se acomodó, y empezó a tomar nota de algunos comentarios que parecían no tener relación entre sí. Se olvidó del detalle de la aparente felicidad del profesor y comenzó a resongar. "¿Por qué no vine ayer a la tarde?", se repetía, una y otra vez. 45 minutos, dos hojas enteras de apuntes e incontables bostezos habían pasado.&lt;br /&gt;Un poco de interacción en la clase: "¿Quién está acá para ser periodista?", dijo el profesor. Sorprendentemente, muy pocos alumnos (incluyendo Yamila) levantaron la mano. Se miraban entre sí, como para ver "la competencia". El profesor siguió hablando: "Lamento decirles que, si quieren ser periodistas, no tienen que ir a la facultad. Tienen que ser actores, modelos, y ahí sí van a poder. Están en el lugar equivocado." y reía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yamila mordió sus labios, apretó con más fuerza su lapicera y continuó tomando nota. El profesor terminó la clase cuarenta minutos antes de lo previsto y todavía parecía contento. Pero a la niña ya no le interesaba. Todo rastro de "buena primera impresión" había sido borrado con aquellas palabras que, sin querer, habían pisoteado la futura profesión de esta estudiante.&lt;br /&gt;Se preguntó si todo puede cambiar en el parpadeo de un ojo, no sólo la primera impresión de un profesor, sino la mayor felicidad, el amor, la amistad. Se olvidó de la clase, del comentario y de los apuntes, caminó por inercia hasta la estación, tomó el subte para volver a su casa, y absolutamente inmutable y preocupada, miró sin mirar la puerta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; del vagón durante todo el viaje.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-4346974241897919783?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/4346974241897919783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=4346974241897919783' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4346974241897919783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4346974241897919783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/250807-esto-no-tiene-ttulo.html' title='25/08/07 - Esto no tiene título'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2477521016967678238</id><published>2008-04-20T20:59:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T21:00:29.054-07:00</updated><title type='text'>13/08/07 - La vida que yo quiero hoy empieza</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuán gratificante resulta saber que hoy comencé una etapa que va a cambiar mi vida. Qué lindo pasar 10 horas en un edificio que nunca había pisado por más de 5 minutos y sentirme como si siempre hubiera estado ahí. Estar cómoda, saber, pero saber en serio, que ese es mi lugar. No sentir ese tedio de cursar, no maldecir 45 minutos de viaje ni protestar porque la clase no terminara más.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;De eso se trató mi primer día como estudiante de la Universidad de Buenos Aires, más precisamente de la Facultad de Ciencias Sociales, en la carrera de Ciencias de la Comunicación Social. Ese asombro constante, esa mirada inquieta y esas ganas de conocer a cuanta persona se me cruzara (incluso sin animarme a decir mucho), contar que era mi primer día y llevar, feliz de la vida, mi bolso negro enorme con mil cuadernos y muchos sueños por cumplir.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No enojarme por no haber sido avisada por una ausencia (no había manera de avisar, en todo caso) y estar dos horas caminando sin rumbo recorriendo cada recoveco de ese edificio que, en realidad, es mucho más grande de lo que parece. Leer contenta los carteles de los infinitos partidos políticos, anotar algún que otro evento que me interese.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Anotarme hoy mismo en una materia que me moría por hacer y estallar de felicidad cuando, al estar en el aula veo a dos de mis mejores amigas, una sentada a cada lado mío. ¡Cuánto habíamos esperado aquel momento! Y ya somos, oficialmente, compañeras de facultad. Es emocionante.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Detesto admitir que algo de bronca me invadió el momento en el que me enteré que no iba a cursar la materia que menos me gusta en el horario que había previsto. Sin embargo le gané al sistema y encontré la manera de arreglar el asunto. Feliz de vuelta.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Curso 4 hermosas materias: Antropología Social y Cultural, Derecho a la Información, Taller de Radiofonía e Historia Social General. No puedo quejarme. La vida empieza a sonreírme de vuelta.Vamos a ver si yo le sonrío a ella en respuesta.  Tengo cuatro años, o más, para demostrar quién quiero ser. … ¡deséenme éxitos!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2477521016967678238?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2477521016967678238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2477521016967678238' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2477521016967678238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2477521016967678238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/130807-la-vida-que-yo-quiero-hoy.html' title='13/08/07 - La vida que yo quiero hoy empieza'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-9104717254493953195</id><published>2008-04-20T20:58:00.001-07:00</published><updated>2008-04-20T20:58:23.488-07:00</updated><title type='text'>10/08/07 - Cultura Anti Age</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Si uno revisa el el baño de una adolescente a punto de cruzar la barrera de los 20 años, se encontrará con una cantidad de productos que confundirá fácilmente con los que podrían pertenecer a una mujer del doble de su edad. Y no solamente se confundirán sino que, efectivamente, aquellos productos serán ser utilizados por sus madres.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La sociedad, el mercado, la publicidad, o no sé qué, ha creado una prematura cultura anti-age (o, en palabras un poco más entendibles, contra el envejecimiento) que lleva a que quienes hoy deberíamos gozar de esa tranquilidad de no preocuparse por alguna que otra línea facial a comprar tres o cuatro productos de la línea de Nivea que, seguramente, no tengan ningún efecto en nuestros rostros. O ser poseedoras de un incalculable número de cosméticos que sólo nos ridiculiza ante los ojos ajenos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;“A cara lavada” no se suele salir a la calle. El no emplear cremas  y maquillaje no resulta una opción. Los 20 ya suenan a viejo y ni pensar los 30. Tintura, extensiones, peinados. Es increíble y también contradictorio que para respetar los parámetros de belleza tengamos que “tapar” la que naturalmente tenemos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero así son las cosas hoy, la feminidad de una mujer se mide en cuán arqueadas están sus pestañas. Y la edad se calcula con una difícil ecuación que articula mililitros de cremas y signos de pesos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-9104717254493953195?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/9104717254493953195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=9104717254493953195' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/9104717254493953195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/9104717254493953195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/100807-cultura-anti-age.html' title='10/08/07 - Cultura Anti Age'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2547361434447354313</id><published>2008-04-20T20:55:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:59:07.696-07:00</updated><title type='text'>08/08/07 - Qué le voy a hacer..</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;Las 20 cosas que no me enorgullecen, pero que admito.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nunca espero más de 10 minutos a alguien (y si espero es porque me avisaron). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;2. Si me cancelan una salida, me ofendo de tal modo que tengo que aislarme hasta que se me pasa. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;3. Detesto compartir. Y más las notas que tan detalladamente tomo en la facultad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;4. No limpio, rara vez hago la cama y siempre amago con levantarme cuando suena el timbre porque sé que mi mamá va a decir “dejá, voy yo”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;5. Adoro comprar agendas, pero cuando llega julio me canso y las tiro por ahí. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;6. Cuando prometo comprar un regalo o hacer una tarjeta de cumpleaños, sé que no lo voy a hacer. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;7. Detesto que me llamen para mi cumpleaños y, por consiguiente, llamar para cumpleaños. Me irrita cuando dicen “¿qué te regalaron?”. ¡Interesados! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;8. Estudio alemán hace tres años pero no entiendo dos oraciones de corrido. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;9. Pierdo aproximadamente 5 aros y rompo 1 collar por mes (no cuido las cosas) &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;10. Invento gastos para comprar tarjeta para el celular. “Fotocopias para la facu” es un lugar común que nunca ha fallado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;11. De 10 veces que salgo, 4 no voy a donde digo que voy. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;12. No me gusta mucho hablar por teléfono (se acaba de caer el mundo). Imaginen si me gustara del todo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;13. Mi peluquero sabe más verdades sobre mí que mi propia madre. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;14. Sólo cambio algo cuando me pego tremendo susto. Imposible de otra manera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;15. Pierdo interés rápidamente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;16. Tendría que haber ido a buscar el título analítico al colegio hace más de un año. Todavía sigue ahí. Lo van a cuidar más que yo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;17. Suelo olvidar el 90 por ciento de los favores que me piden. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;18. Odio bailar de a dos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;19. Siento que siempre, todo, es una constante indirecta hacia mí. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;20. Todavía me cuesta dividir en lápiz y papel. Creo que nunca voy a hacerlo bien.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2547361434447354313?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2547361434447354313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2547361434447354313' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2547361434447354313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2547361434447354313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/080807-qu-le-voy-hacer.html' title='08/08/07 - Qué le voy a hacer..'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-4395987275574132704</id><published>2008-04-20T20:54:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:55:48.768-07:00</updated><title type='text'>07/08/07 - Síndrome del Dr. House ("con farmacia y con aguante")</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Después de seis días de sufrimiento constante pensando qué había hecho para llegar a este estado de salud que casi me lleva a formar parte de los llamados “pacientes del Hospital Británico” como internada número nosecuanto y seguramente con un papelito con mi nombre y una cifra que confundiría con la de socia de la obra social o la cantidad más sorprendente de seres humanos que algún día hayan dormido sobre las sábanas con excesivo “aroma” a limpio de aquel establecimiento, traté de retomar la rutina de vacaciones que tan bien estaba aprovechando hasta el momento de mi desdicha (que podría ser peor, pero soy exagerada, por lo tanto no acepto reproches).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por primera vez en varias noches, la causa de mi desvelo no fue el padecimiento (que había sido temporalmente interrumpido por algún medicamento). En esta ocasión la radio fue mi burbuja y en total oscuridad me sumergí en un mundo al que por aquellas horas no pertenecía ya que no me encontraba del mejor humor (deben comprender lo frustrante de mi realidad: no poder salir, algunos días casi no hablar y dormir terriblemente no le hacen bien a nadie).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hablaban sobre una serie estadounidense que gira sobre casos clínicos extraños. El protagonista, el Dr. House (cuyo nombre le da el título al programa) tiene una inteligencia fuera de los estándares y una capacidad asombrosa de encontrar el origen de enfermedades rarísimas. Pero lejos está de ser el hombre perfecto. Es soberbio, antipático, cruel, insensible y desalmado. No demuestra compasión por sus pacientes. Considerando que es médico, esta frialdad exagerada nos parece innecesaria a los fieles espectadores que sentimos tanto amor y odio por este personaje. Otra característica fuera de lo común de este hombre y que llama la atención es que, a pesar de ser el protagonista de una serie más que prestigiosa, usa bastón y renguea. Después de un tiempo, descubrimos cuál era la causa de su pésimo carácter: años atrás había sufrido una complicación tan grave en su pierna derecha que era muy factible que tuviera que ser amputada. Para evitarlo, se le realizó una operación que le dejó, de por vida, un dolor insoportable. Esto lo convirtió en una persona no sólo dependiente de calmantes, sino que su temperamento cambió, tanto que ni él mismo puede soportarse.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El sobrepensar cualquier cosa me llevó a que este asunto no fuera la excepción. Me imaginé víctima una dolencia eterna que me convirtiera en la persona colérica que solía ser hace unos años. Me vi aislada, sobrecargada en drogas de venta libre y en conflicto con quien se me cruzara. Incluso llegué a pensar que mi característica distintiva como la del Dr. House fuera un pañuelo de seda meticulosamente acomodado y un perfume a caramelo de miel y menta (evidentemente yo no seré protagonista de ninguna serie televisiva por lo tanto el aclarar detalles inútiles no es cuestionable).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El punto es, amigos míos, que por el momento sólo puedo esperar mejorarme. Estoy lejos de parecerme a Dr. House, pero bien podría manifestarse una parte mucho más irascible de mí. Si tienen el número de celular del diablo en su poder y no desean que eso suceda, mándenle un mensaje de texto (así no gastan tanto) y pídanle que haga un par de arreglos con Dios o con quien sea para que esta semi-tortura que me ha vuelto tan histérica llegue a su fin pronto. “Con farmacia y con aguante”, como dice Andrés Calamaro, y con un poco de suerte, la semana que viene entraré a la facultad de Ciencias Sociales con el pie derecho y mis estudios de Comunicación Social habrán comenzado. Gracias por preocuparse por mí, sus llamados han tenido mucho más efecto que cualquier antibiótico. Estoy mejor. ¡Hasta pronto!&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-4395987275574132704?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/4395987275574132704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=4395987275574132704' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4395987275574132704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4395987275574132704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/070807-sndrome-del-dr-house-con.html' title='07/08/07 - Síndrome del Dr. House (&quot;con farmacia y con aguante&quot;)'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-1891972799597135953</id><published>2008-04-20T20:53:00.001-07:00</published><updated>2008-04-20T20:53:49.409-07:00</updated><title type='text'>04/08/07 - ¿En qué creer?</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El “ser superior” más conocido como “Dios” a veces no nos da tregua. Por momentos necesitamos creer en que hay alguien que nos guía, que nos calma, nos ayuda y nos contiene. Nos sentimos, en una cierta forma, obligados a creer cuando la lógica no nos provee de ninguna explicación para ciertas situaciones que nos amargan los días. La muerte, la enfermedad, la mala suerte… ¿tienen que depender de nosotros? ¡Mejor “delegar” la responsabilidad a Él! Y más si somos de esas personas que no creemos en fuerzas supernaturales, no confiamos en la institución de la Iglesia y sentimos que estamos cantando el “himno nacional” cuando recitamos algún rezo. Es chocante, cómo en eventos de extrema necesidad nos persignamos como si nuestra fe hubiera sido siempre ciega y Aquél no se diera cuenta de que, en realidad, somos oportunistas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y si no le encontramos razón a cierto acontecimiento, nos valemos de la tan conocida frase “es el destino”. ¿Dónde quedó la autodeterminación? Resulta demasiado molesto pensar que no todo depende de nosotros, pero no dejamos de utilizar esa excusa. La idea de sentir que a veces algo hace que los sucesos de den de alguna manera nos tranquiliza. Será, supongo, que la voluntad humana puede llegar a ser tan equívoca que nos urge escapar de ella. Decimos que “pasó porque tenía que pasar” cuando en verdad somos los únicos escritores de nuestros porvenires.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Seamos conscientes. Creamos en nosotros. ¡Basta!&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-1891972799597135953?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/1891972799597135953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=1891972799597135953' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/1891972799597135953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/1891972799597135953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/040807-en-qu-creer.html' title='04/08/07 - ¿En qué creer?'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-4729637497786729123</id><published>2008-04-20T20:52:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:53:04.276-07:00</updated><title type='text'>04/08/07 - Yendo de la cama... a la compu (entre otras tareas humillantes)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Prácticamente una semana de encierro casi absoluto (salvo por el evento desafortunado que les relaté ayer) me llevó a pensar qué cosas hacen que uno se entretenga en su propia casa cuando no puede moverse más que tres pasos, ya sea para ir al baño o para estirarse un poco y recordar que las habilidades motrices todavía están en funcionamiento.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Armé una pequeña lista de actividades que posiblemente no sean muy descabelladas, considerando que nada es mejor que salir a la calle (aunque no con este insoportable frío y llovizna). No todas son absolutamente diferentes entre sí, es más, muchas de ellas involucran el Internet y la computadora. Pero el aburrimiento es tan grande que, gracias a este asunto que me arruinó estos días de ocio pleno y saludable, la tranquilidad de las vacaciones se ha convertido en una especie de karma psicológico en el que he pensado más sobre todo lo que ha acontecido en mi corta vida y tomando en cuenta que los días están conformados por veinticuatro larguísimas (así están pareciendo últimamente) horas, también medité sobre las maneras de escaparle al fastidio que el “no ver la luz del día” produce.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Las primeras seis propuestas detalladas están destinadas sólo para aquellos convalecientes que tienen el lujo de contar con una p.c.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;1. Ver videos de YouTube: ¡Qué bien la pasan los que viven allá afuera! En un momento de necesidad no tan fuerte se puede llegar a ver un compilado de los mejores momentos de Los Simpsons, o uno en donde podemos conocer las diferentes voces de Homero. Como el encierro es generalmente acusado por algo de fiebre, el delirio se potencia y todo nos parece un poco más divertido. Podemos, también, encontrar imágenes hilarantes en las que vemos cómo algunas personas se golpean accidentalmente… lo que nos hace sentirnos bien, por un instante, de estar entre cuatro paredes. En un momento de necesidad total de hacer (o, por lo menos, ver) algo productivo podemos encontrar algún programa sobre desastres naturales. Hay una gran variedad de posibilidades… que, por supuesto, no nos entretendrán por más de media hora.&lt;br /&gt;Posibles consecuencias de esta actividad: siesta (incluso habiendo dormido una de larga duración antes de realizar lo ya comentado)&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;2. Enviar correos electrónicos a personas de las que no se escucha hace meses: Claro… Uno se empieza a acordar de esa amiga de la facultad con la que cursaba, que desertó y no se la volvió a ver… ¿qué será de su vida?; ¿estará tan inactiva como yo, como para responder mi mensaje? La respuesta no será tan original como la que habíamos imaginado o, simplemente, no será. En ese momento nos damos cuenta de la mala suerte que tenemos los que nos enfermamos en la última semana de vacaciones. Posibles consecuencias de esta actividad: depresión o nostalgia. El recluido se sumergirá en fotos viejas y fotologs de otras personas por aproximadamente cuarenta minutos o hasta visitar el mismo fotolog dos veces y caer en la cuenta sobre lo que está haciendo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;3. Ver qué contactos del MSN no te admiten: Luego de una buena dosis de chusmerío, surge la inevitable necesidad de averiguar cuántas personas de las que no se tiene noticia hace un tiempo han tomado la determinación de “echarte sin aviso” de sus contactos. Por supuesto, las novedades no sorprenderán en absoluto. Será momento de hacer “limpieza de conocidos” y reducir nuestras propias listas.&lt;br /&gt;Posibles consecuencias de esta actividad: Comer. No es que provoque tristeza perder a ciertos “proyectos de amigos” pero lastima al ego notar que uno es prescindible. La comida ayudará a pasar el rato. Luego aparecerá la culpa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;4. Sin duda, no se está contento. Y a muchos les agrada reforzar esa infelicidad escuchando canciones deprimentes: una selección de temas viejos, lentos y en español será la encargada de destruir la ínfima esperanza del encerrado de encontrar algo que valga la pena. La lista estará compuestas de aproximadamente 15 melodías ordenadas de manera calculada minuciosamente para lograr el efecto deseado.&lt;br /&gt;Posibles consecuencias de esta actividad: Una o dos horas de oscuridad total e intento de dormir infructuoso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;5. Renovación: de fondos de pantalla de celular, computadora, carga de nuevos temas al mp4 (incluyendo la lista de canciones demoledoras que en un futuro no muy lejano formarán parte de la banda de sonido de algún viaje en subte). Debido a que la última salida propia en las que se sacaron fotografías dignas de formar parte de algún fondo de pantalla, se procederá a robar algunas fotos tomadas por otros y a editarlas de manera tal de poder considerarlas un poco menos ajenas.&lt;br /&gt;Posibles consecuencias de esta actividad: Se mirará alguna serie cómica (preferentemente de canales como Sony, Universal) con expresión inalterable e inmovilidad absoluta, posiblemente debido a las sábanas y los dos acolchados de la cama que pesan demasiado como para animarse a adoptar otra posición.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;6. La compradora compulsiva necesita recorrer negocios: ¿Qué mejor que Mercadolibre? Una hora de buscar productos que no necesitamos con urgencia (o mejor dicho, no todos) es la manera de reemplazar un lindo paseo por la avenida Santa Fe. Trátese de planchitas para el pelo de un valor mínimo de 180 pesos o de accesorios, zapatos y algún que otro aparato electrónico, se puede imaginar, por esos escasos 60 minutos, que no estamos en nuestras casas.&lt;br /&gt;Posibles consecuencias de esta actividad: Depresión. Impotencia. Ganas incontenibles de gastar dinero en objetos innecesarios. Enojo. Posible discusión con el primero que se cruce.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;A continuación serán enumeradas algunas tareas fuera del ámbito cibernético:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;1. Ordenar:&lt;br /&gt;1.a el escritorio.&lt;br /&gt;1.b la biblioteca.&lt;br /&gt;1.c la ropa tirada en el pasillo desde la última vez que se salió.&lt;br /&gt;2. Leer:&lt;br /&gt;2.a el diario, dos veces&lt;br /&gt;2.b algún librito (cortito y fácil: no es hora de trabajar el cerebro)&lt;br /&gt;3. Bañarse 2 veces por día&lt;br /&gt;4. Deambular por la casa sin sentido.&lt;br /&gt;5. Rascarse la cabeza.&lt;br /&gt;6. Revisar cajones.&lt;br /&gt;7. Atender el teléfono incluso si llama alguna tía abuela (el cuerpo exige algo de comunicación real).&lt;br /&gt;8. Tomar incontables litros de té.&lt;br /&gt;9. Manicuría, pedicuría y otras yerbas (aún sabiendo que no se va a salir).&lt;br /&gt;10. Enviar mensajes de texto hasta que el crédito del celular se haya agotado.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando se agotan las posibilidades, repetir alguna actividad será irremediable. Amigos, conserven esta lista (que no les dice nada nuevo, en verdad) para cuando la gripe los amenace y la ocurrencia no les de nuevas ocupaciones con las que matar el tiempo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-4729637497786729123?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/4729637497786729123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=4729637497786729123' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4729637497786729123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4729637497786729123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/040807-yendo-de-la-cama-la-compu-entre.html' title='04/08/07 - Yendo de la cama... a la compu (entre otras tareas humillantes)'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-7995868600671688664</id><published>2008-04-20T20:51:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:52:13.180-07:00</updated><title type='text'>02/08/07 - Un día para el olvido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hoy, un cuadro sintomático no muy agradable me hizo padecer no solamente terribles dolores de garganta y algo (mucho) de fiebre, sino también al sistema médico argentino. Las vivencias de las que les comentaré no debería haberlas experimentado (tengo orden médica estricta de permanecer en mi casa, más precisamente, en mi cama, orden que fue incumplida sobremanera y que ahora tampoco estoy cumpliendo por escribir “ésta cosa”).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Tengo la obra social de los empleados del Estado. Siempre resultó muy eficiente y esta mañana no fue la excepción. No había pasado una hora de mi llamado que la doctora ya se encontraba en mi casa revisando lo que yo pensaba era una simple angina. No me dijo nada alentador. Es más, me tenían que aplicar una inyección algo peligrosa. Intenté resistirme, pero terminé aceptando la horrible realidad de que una enfermera se acercara a mis aposentos para, en unos segundos, poner en riesgo mi vida (y no exagero).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Desafortunadamente (o no tanto)  la doctorcita olvidó darme una receta indispensable para recibir ese medicamento. No había pensado en una etapa previa a la aplicación de la inyección y no había posibilidad de ser medicada sin esa receta. Ante esa situación, decidí romper las reglas por primera vez en el día: ir a un hospital. Debido a que ya había pasado por la guardia (pero de traumatología) de aquel hospital el lunes pasado, me encontraba muy segura de que sería atendida de inmediato. Esperamos dos horas y media junto con aproximadamente veinte personas que no podían creer que una urgencia demorara tanto. Un llamado preocupado que intentó calmarme me hizo demostrar que tenía miedo, y mucho. La doctora que me atendió me dijo algo completamente diferente a lo que había escuchado por la mañana. Recetó una inyección mucho menos riesgosa y algunos antibióticos que, posiblemente, destruirán mi estómago. Sin embargo, nos aconsejó “no hacerle caso” hasta escuchar la opinión de un otorrinolaringólogo. Me encontraba sorprendida que no confiara en sus propios diagnósticos y, considerando que era médica de guardia, tendría que haber mostrado un poco más de decisión. Por último, aclaró que seguramente iba a necesitar “un cortecito”. Esas palabras suplantan a “extirpación de las amígdalas” de una manera tan dulce como terrorífica.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No muy satisfecha por lo que acababa de escuchar y acompañada por mi progenitora, retorno a mi hogar. De inmediato averiguamos sobre guardias de oído, nariz y garganta. Vuelvo a “quebrantar la ley” y, mucho más abrigada pero con un frío poco común, parto hacia mi anteúltimo destino de este día tan olvidable. El doctor  que me recibe parecía ocupar su mente más en sus próximas vacaciones o en qué cenaría esta noche que en mi pesar. Le comentamos las vueltas que habíamos dado en el día y las contradicciones en las recetas de las doctoras que habían “estudiado” mi caso. El hombre no se inmutó y explicó que ambas recomendaciones médicas eran certeras. Yo elegí la “puerta número 2”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Llegó la hora de recibir “el pinchazo”. 5 farmacias se negaron a prestarme sus servicios, ya sea porque la enfermera estaba “de licencia” o por, directamente, no contar con una. Caminando por el centro porteño con una palidez importante y decorada con ojeras que ponían en evidencia mi no tan saludable estado, estaba a punto de terminar la búsqueda. Volviendo a casa y de pura casualidad, logré mi cometido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Dieta hospitalaria, antibióticos, algo de preocupación, una nalga resentida y haber recorrido la Capital Federal con fiebre considerablemente alta hicieron de éste, un día para el olvido. Y todavía me quedan unos cuantos así por vivir... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-7995868600671688664?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/7995868600671688664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=7995868600671688664' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7995868600671688664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7995868600671688664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/020807-un-da-para-el-olvido.html' title='02/08/07 - Un día para el olvido'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-594430856402149154</id><published>2008-04-20T20:50:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:51:13.149-07:00</updated><title type='text'>02/08/07 - Historias de MSN</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En un día (involuntariamente) ocioso y pensando en la cantidad de personas que tuve el gusto (en algunos casos no tan gusto) de conocer  y descubrir historias sobre las que escuché gracias al mensajero tan adictivo para casi todos nosotros.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Les contaré algunos testimonios y no es mi intención dar nombres ni que quede alguna moraleja de todo esto. El objetivo de este texto es muy simple: como hoy me tocó a mí pensar en personas que pasaron por mi vida, es posible que ustedes sientan alguna voluntad de hacer lo mismo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un hombre en sus casi 30 años con una vida que deja mucho que desear intenta acercarse a mí en calidad de amigo. Su padre lo golpeaba desde pequeño, a él y a su madre. No terminó la escuela secundaria e intenta ocultarlo con una manera de hablar relativamente decorada con palabras rebuscadas y un tono algo superior. Su aspecto descuidado demuestra su falta de interés por sí mismo. Este hombre no aprendió de sus vivencias. Todos creemos que cuando a alguien le toca vivir una infancia difícil, madura más rápidamente que cualquier otra persona. Lamentablemente, éste no era el caso. Su padre continúa realizando actos de violencia con su familia y le enseñó a desconfiar de cualquiera, incluso de mí, cuando en realidad me sentía extremadamente preocupada por su situación. Él no tenía trabajo y tenía tiempo de sobra que dedicaba a contarme algunas cosas sobre su pasado que le costaba muchísimo expresar. Nunca conocí a una persona tan fría y calculadora como él. Escuché cosas terribles, y siempre me decía que no me había enterado de lo peor. Desde el día en que la envidia y la maldad que se apoderaron de él y lo llevaron a tratar a mí y a mi familia de una manera amenazante, le pedí que se alejara de mí y no volví a escuchar de él. Ojalá no vuelva a hacerlo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un veinte-añero, excelente persona y trabajador, en el momento que lo conocí se mostraba muy desinteresado por cumplir ciertos proyectos de vida que a todos nos marcan los pasos. No estudiaba, sólo trabajaba y salía de noche. Sabía divertirse. Yo admiraba su despreocupación, pero me preguntaba cuándo cambiaría su forma de pensar. Ya estaba en edad de madurar, pero la realidad es que no estaba ni cerca de hacerlo. Por unos cuantos meses desapareció. Ni se conectaba ni me lo cruzaba por la calle. Un día se conectó. Me cuenta que está cansado de la monotonía de trasnoches de boliche. Admite que quiere encontrar a esa mujer que le mueva los esquemas, ya era hora. Todavía no la encontró, pero quiere enamorarse.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un chico sorprendentemente solitario que vive sólo, con su hermana desde los 13 años. Su padre viaja y armó una nueva familia, lo que lo llevó a dejar su casa y enviarles algo de dinero mensualmente. Como no es suficiente, el chico trabaja casi 12 horas diarias en un lugar no tan agradable. Intentaba estudiar, aunque el tiempo le faltaba. No tenía muchos amigos y pasó gran parte de su último cumpleaños caminando por el shopping del Abasto conmigo, una chica de, en aquel momento 18 años, que había conocido algunas semanas atrás. Después de unas cuantas salidas en las que me escuchaba atentamente mientras yo les relataba mis enojos y frustraciones, las ocupaciones nos alejaron. Hace unos meses me enteré que estaba bien, nada había cambiado en su vida, pero ya nuestra amistad se había esfumado….&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El adolescente de recién cumplidos 18 años no había terminado el colegio secundario. Sin embargo, demostraba una inteligencia impresionante, se expresaba tan bien y había leído tanto que yo no podía entender cómo no había querido, por lo menos, rendir las materias que le quedaban. No lo conocía en persona, teníamos muchos gustos en común que me llevaron a buscarlo por Internet (ambos leíamos artículos de un escritor español y escuchábamos diariamente el mismo programa de radio) y, afortunadamente, lo encontré. Chateábamos horas y horas, me contaba anécdotas geniales. Un día lo conocí. Él vive algo lejos de la capital. Tenía franco de su trabajo que no le gustaba demasiado (y que, estoy segura, merecía uno mucho mejor) y lo decidió pasar en el centro junto a mí y un amigo suyo. Su simpatía me conmovió, tenía una mirada muy sincera que nunca voy a olvidar. Pasamos 4 horas juntos, en las que yo no pude más que escucharlo contarme sus vivencias. Hace unos días me contó que perdió su trabajo, no sé qué hará de su vida. Se merece tanto más…&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un hombre en sus largos 20 años, con un estilo muy particular y simpatía de sobra, pasa horas contándome de su vida y del mundo que había podido conocer gracias a miles de trabajos que había conseguido “de pura suerte”. Ganaba la confianza de los demás con su sonrisa. Una noche decidí salir con tres amigas e invitarlo a acompañarnos, como uno más. Nos cuidó como si fuera nuestro hermano, se comportó tan caballerosamente que, aunque esa noche no haya sido la mejor, nos dejó impresionadas de cuán buen tipo había resultado ser. Al día siguiente nos lo encontramos en un recital. Nos alegró muchísimo verlo. Hoy está del otro lado del océano en un lugar paradisíaco, viviendo muy bien. No nos pudimos despedir. Me confesó que mucha gente que quería no había tenido la oportunidad de decirle “hasta luego” y prometió volver. Mis amigas aún me preguntan por él.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hace ya más de cuatro años conocí por chat a un chico inglés que estudiaba en una facultad extremadamente cara y que estudiaba más de lo que era necesario para hacerlo valer. Es alguien sensible, con mucho corazón y simpatía, en un entorno en el que las oportunidades son escasas. Me contaba sus problemas, lo difícil que era para su madre mantenerse con la pensión de su fallecido esposo y cuán importante era para el graduarse y conseguir un trabajo digno para ayudarla. Escribíamos e-mails kilométricos donde relatábamos todo lo que día a día vivíamos. El me “vio” terminar la escuela secundaria, tener mi primer novio, supo de mis innumerables problemas y malhumores. Hasta lo llamé para año nuevo en el 2004. Yo lo vi graduarse, conseguir su primer trabajo, vi fotos del casamiento de su hermana tan pronto las tuvo en su poder. Hoy tiene un trabajo con el que no sólo puede mantener a su familia, sino que compró una casa mucho más grande y su madre no necesita preocuparse por llegar a fin de mes. Logró lo que tanto tiempo había luchado por alcanzar: vivir tranquilo. Cuando recordamos cuánto crecimos en estos cuatro años y cuánto nos conocemos aunque nunca nos vimos a los ojos, la emoción es tal que hasta se nos escapan algunas lágrimas. En unos meses, cuando estemos cerca de cumplir cinco años de amistad, vendrá a visitarme.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Estas seis historias son algo diferentes entre sí y yo tuve la posibilidad de escucharlas. La vida me ha alejado de unas y acercado a otras. Es enriquecedor saber que descubrimos tantos relatos sorprendentes que nos dejan alguna marca como personas, o simplemente, nos hacen pensar en quiénes somos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-594430856402149154?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/594430856402149154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=594430856402149154' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/594430856402149154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/594430856402149154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/020807-historias-de-msn.html' title='02/08/07 - Historias de MSN'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-7128168453908991451</id><published>2008-04-20T20:49:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:50:16.922-07:00</updated><title type='text'>01/08/07 - Cable a tierra</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando nada ayuda a recuperar la coherencia, cuando la mente vuela más de lo que queremos y no encontramos quién o qué nos pueda bajar de esa gran nube producto de recuerdos, imaginación y pocas (o exageradas) horas de sueño, descubrimos que algo puede cambiar nuestro estado completamente: un cable a tierra.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Algunos necesitan soledad. Si la mente salió volando sola, imaginó mil situaciones y la vida no le da el gusto de que ninguna de ellas sea posible, ella será la que solita deba regresar a un estado de lucidez absoluta. La tranquilidad se conseguirá a través de una reclusión completa y la mejor compañía será, posiblemente, la almohada.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Otros recurren a los amigos. El método y el lugar de catarsis varía: charlas telefónicas, horas de conversación en un bar, acompañados con litros de alcohol. Pero los amigos siempre están, de alguna u otra manera. Generalmente proporcionan grandes cantidades de consejos, la mayoría muy certeros que posiblemente el afectado no se atreverá a cumplir por considerarlos descabellados.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un cable a tierra no muy apreciado por quien suscribe es el deporte. El gimnasio es una especie de iglesia para los adictos a la actividad física, donde no sólo descargan su ira mediante aeróbic y aparatos… también pueden pasar horas mirándose al espejo mientras se entrenan. Hacer gimnasia puede no ser muy divertido para mí, pero debo reconocer que definitivamente ayuda.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Indispensable acudir a la música para calmar cualquier estrés. Aunque de vez en cuando resulta un poco contraproducente. Es importante saber discernir: no cualquier música ayuda a curar un malestar. Pero no cabe la menor duda que un par de letras de canciones pueden aliviar tantos pesares…&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Todos tenemos un método para desconectarnos de aquello que nos afecta. El conocer nuestras debilidades también nos hace descubrir cómo escapar de ellas.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-7128168453908991451?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/7128168453908991451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=7128168453908991451' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7128168453908991451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7128168453908991451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/010807-cable-tierra.html' title='01/08/07 - Cable a tierra'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-4175993703409322257</id><published>2008-04-20T20:48:00.002-07:00</published><updated>2008-04-20T20:49:30.188-07:00</updated><title type='text'>31/07/07 - Desmitificando la cartera de la mujer/ Presentándome</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Como para que los hombres no se sientan tan amenazados por el mito de cuántas cosas las mujeres podemos llegar a transportar en nuestras carteras, decidí escribir sobre qué hay en la mía. Nada del otro mundo, verán. Hasta la vacié y le saqué una foto para que puedan ver con sus propios ojos lo que hay. Es posible que les ayude a entender algunas cosas bastante superficiales del género femenino, pero no lograré más que demostrarles que nuestras carteras nos representan en algún punto y que lo que decidamos llevar con nosotras será una especie de documento de identidad que intentaremos no mostrar ante los ojos del mundo para que no conozcan con qué objetos no podemos dejar de existir y saquen algún beneficio de eso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Intentaré describir con lujo de detalles para qué llevo cada cosa, no sólo para demostrar que las carteras son mucho más que un accesorio sino para describirme y, en alguna rara manera, presentarme ante ustedes. Los contenidos no serán explicados por orden de importancia ni nada que se le parezca, por lo tanto, los dividiré en cinco grupos como para organizarlo un poquito mejor: accesorios de belleza, elementos necesarios para salir a la calle,  entretenimiento, mini-botiquín y, por último, basura. Un grupo extra será el de “lo que no está”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El primer grupo (“accesorios de belleza”) involucra a lo que casi todas las mujeres nos jactamos de llevar con nosotras: maquillaje. Rubor, máscara, sombra, esmalte, entre otros. No vivo maquillándome, aunque algunas mujeres sin duda sí. Creemos necesario transportar los cosméticos más importantes (ustedes no se imaginan todos que dejamos en casa al salir) para estar lo más presentables que podamos (aunque nos moleste sentirnos en la eterna obligación de estar en un estado “aceptable”). El peine y el espejo son amigos de los viajes en colectivo (empezarán a darse cuenta la infinidad de ocasiones en las que vieron a alguna mujer peinarse en el 101… bueno… resulta ser una rara costumbre). Al ser una persona excesivamente desordenada, decidí comprarme 2 peines, así siempre que revolviera ciegamente entre mis cosas encontraría por lo menos uno. Y, como soy una persona bastante indecisa, siempre llevo un collar de más. No tiene ninguna explicación coherente, pero así es. El perfume y la gomita para el pelo tienen su lugar fijo, aunque nunca me acuerde que están.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Entre los “elementos necesarios para salir a la calle” se encuentra el “monedero de abuela” que tanto quiero (que decidí abrir para que puedan ver, y aumentar el realismo de este texto) con algo de dinero (que, por cierto, últimamente escasea), el documento de identidad completamente descuidado y sucio (ni se imaginan la cantidad de cosas que le han pasado) y las llaves de mi casa que no suelo llevar conmigo tan seguido por la falta de confianza de mi familia hacia mí. Este grupo es el menos interesante de todos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sin duda resulta indispensable el entretenimiento al dejar nuestros aposentos. La computadora no está a nuestro alcance y la tecnología y el vicio me ha llevado a adquirir un celular (casi) último modelo y un reproductor de música que me acompañan a donde sea. Rock nacional del clásico y Coldplay resuenan una y otra vez, a pesar de tener mucha más variedad musical descargada al reproductor. Otra forma de entretenimiento es la lectura, muy amiga de los viajes en subte: ésta vez es el turno de “El amor brujo” de Roberto Arlt. Generalmente los tres elementos son utilizados de manera separada, dependiendo del humor, del día y de la cantidad de gente que se encuentre en el medio de transporte elegido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El mini-botiquín ha llegado a ser mucho más importante de lo que podrán notar el día de hoy. Lo conforman solamente un ibuprofeno y el anestésico ya no tan mágico “muelita”. Debido a que los dolores de muela me están molestando soberanamente, me resulta imposible no llevar estas dos ayudas inmediatas hasta que llegue el día del turno con el dentista.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Debido a una muy reciente investigación de cartera realizada por mi madre con el objetivo (totalmente falso) de “limpieza de papelitos”, esta cartera está casi libre de basura. Sólo hay un boleto de colectivo, una tarjeta del  rr.pp de un boliche al que nunca iré y un chupetín a medio terminar de la salida del sábado pasado (que procederé a tirar a la basura en este mismo instante). Suelo ser mucho más desordenada, he llegado a tener facturas de compras de 2 ó 3 meses de antigüedad e incontables volantes que no me animé a rechazar en la vía pública.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En el grupo de “lo que no está” hay algunas cosas que el estar de vacaciones hizo que no las lleve conmigo. Una cartuchera enorme llena de lapiceras que no funcionan, por ejemplo, hace unos días está sobre mi escritorio sin haber sido tocada por quien suscribe. Una “Subtecard” que no he tenido la posibilidad de cargar por mi poco uso del subte también está desaparecida. El antes infaltable paquete de chicles Beldent de menta ha sido alejado de mi alcance voluntariamente hasta que no pase por el dentista esta semana. El estuche de los lentes de contacto, al no estar en uso por el momento, se encuentra en su lugar de reposo (un estante en el baño). Y, por último, la cámara digital que, por razones obvias, tuvo que salir de foco en el momento del flash.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me siento algo inútil por haber escrito tanto sobre este asunto. Espero sepan considerarlo como una forma de mostrarles algo de mí, algo ni muy profundo ni completo... pero algo. Los invito a hacer lo mismo con sus mochilas. Tal vez descubran algo más de ustedes mismos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-4175993703409322257?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/4175993703409322257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=4175993703409322257' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4175993703409322257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4175993703409322257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/310707-desmitificando-la-cartera-de-la.html' title='31/07/07 - Desmitificando la cartera de la mujer/ Presentándome'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-4260667697293715317</id><published>2008-04-20T20:48:00.001-07:00</published><updated>2008-04-20T20:48:32.315-07:00</updated><title type='text'>30/07/07 - "¿Eso es todo?"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Una vez leí que el hombre siempre está buscando satisfacer un deseo y cuando por fin lo logra, inventa algún otro por el que luchar. Esa inconformidad permanente que muchos psicólogos han intentado explicar de una forma muy coherente ha generado en mí algo de mal humor el día de hoy y por eso decidí escribir algunas líneas sobre el asunto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Estamos constantemente en la espera de un suceso magnífico. Actuamos de tal manera que podamos conseguir ciertos objetivos y, cuando efectivamente sucede,  no nos interesa en lo más mínimo. Nunca es suficiente. Ni haber cumplido un sueño que durante años se ha imaginado una y otra vez es suficiente. Luego crearemos otro mucho más difícil de alcanzar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cambiamos de pretensiones cada cinco minutos. Pensamos que estamos completamente seguros de qué queremos, pero todo puede alterarse. ¿Qué puede hacer que se todo se altere? Que la meta que persigamos sea demasiado fácil de alcanzar, lo que genera tal falta de interés que termina siendo “dada por sentada” y deja de tener el carácter de meta. O que no tenga sentido alguno y que pierda importancia para el involucrado, lo cual lleva a una innovación del deseo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Es incuestionable: nunca vamos a conformarnos con nada. “Podría estar mejor” es un pensamiento tan usual que da bronca… siempre queremos algo más. Intentemos “conformarnos” con pensar que el inconformismo le da sentido a nuestras vidas, las hace algo más interesantes, algo así como una novela. Cada sueño será un capítulo que terminará con “¿Eso es todo?” y el nuevo episodio empezará con alguna nueva ilusión cuyo fin será el mismo y así sucesivamente…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-4260667697293715317?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/4260667697293715317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=4260667697293715317' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4260667697293715317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/4260667697293715317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/300707-eso-es-todo.html' title='30/07/07 - &quot;¿Eso es todo?&quot;'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-3938909569917864436</id><published>2008-04-20T20:47:00.001-07:00</published><updated>2008-04-20T20:47:26.514-07:00</updated><title type='text'>29/07/07 - Fuimos hechos para mentir</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Mentimos todo el tiempo, es increíble. Un gran porcentaje de las cosas que decimos es falso. Me cuesta entender por qué tenemos esa necesidad de no decir qué nos pasa realmente en ocasiones.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por mi parte, admito haber mentido más veces de las que podría recordar. Y me pregunto qué fue lo que me llevó a hacerlo e intento ponerme en el lugar de todos aquellos que hacen lo mismo. ¿Qué buscamos evitar? Si entendiéramos lo poco eficiente que siempre resulta ser una mentira, ¿quién sabe? decir la verdad dejaría de ser tan raro.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Qué nos lleva a inventar mil imprevistos antes de pasar un rato en familia, dar números de teléfono falsos a algún nuevo conocido o armar situaciones paralelas que maquillen lo que realmente hacemos? Sin duda estamos escapando de algún compromiso. Eso de “mentirita piadosa” ya no sirve, es ablandar una realidad que la culpa se encarga de hacernos padecer día a día: somos mentirosos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Alguna parte de nuestros cerebros no debe haber evolucionado completamente. No encuentro la lógica a mentir, pero lo hago, y no voy a dejar de hacerlo. Será que nos gusta el riesgo de perder la confianza de alguien, esa adrenalina de llamadas telefónicas con excusas sorprendentemente originales inventadas ¡en el mismo momento! Y de vez en cuando, involucrar a otros, cómplices de nuestros engaños, lo hace todo aún más interesante.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¡Ya sé por qué mentimos! Y no necesito decir más, porque ya encontré la respuesta a mi pregunta semiexistencial. Nos fascina la idea de estar viviendo algo diferente a lo que decimos que vivimos, tener historias (y con esto no me refiero a amantes) extrañas, hacer más de lo que todos creen, conocer personas que nadie creería correcto conocer. Mentimos porque nos encanta.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-3938909569917864436?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/3938909569917864436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=3938909569917864436' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/3938909569917864436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/3938909569917864436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/290707-fuimos-hechos-para-mentir.html' title='29/07/07 - Fuimos hechos para mentir'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-132820736437864782</id><published>2008-04-20T20:45:00.002-07:00</published><updated>2008-04-29T11:32:51.620-07:00</updated><title type='text'>28/07/07 - Carta para mí desde el 2086</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Yami:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tecnología ha avanzado tanto luego de que George Bush IV se apoderó de nuestro país. ¡Mentira! No te asustes. Todo sigue igual. Con mis 98 años te escribo para dejarte algunas indicaciones para los años que te van a tocar vivir. No van a ser nada fáciles, pero vivirás plenamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendrás que estudiar más de lo que pensabas que ibas a poder y, dentro de muy poco, el tiempo libre será sólo un recuerdo. Lo que buscaste en estos 19 años lo conseguirás muy pronto. Pero sé paciente, todavía queda mucho por aprender antes de que la sociedad te dé su confianza como periodista. Nada viene fácil, eso ya lo has entendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuidado: hay mucha gente que no quiere tu bien. Imagino que lo sabrás ya, pero te dolerá entender que personas que conocerás en el futuro no obrarán a tu favor, ni les interesará tu amistad. El mundo se volverá más cruel con cada año, deberás aprender a resistir a infinitas ofertas que no sólo te destruirían la conciencia, sino que podrías llegar a perder mucho. Tenés tanto que perder… y la vida no va a dejar de cruzarte con situaciones que lo pondrán en peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus amigas van a acompañarte. ¡Qué buenas han sido durante todos estos años! Incluso después de haber viajado durante tanto tiempo y vivido en tantas ciudades que siempre quisiste conocer (ellas también lo han hecho, muchos de esos viajes serán con vos), los reencuentros son increíblemente gratificantes. No las pierdas, no sabés cuán bien te hará verlas. Cuidalas, ellas te adoran, más de lo que vos pensás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontrarás el amor, formarás una hermosa familia. No será sencillo, y no es mi intención comentarte con detalles cómo será (porque no tiene ningún sentido).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dejes de escribir: es tu cable a tierra. Aceptá las críticas, aprendé a escuchar las opiniones de los demás. Hasta ahora no has demostrado mucha tolerancia a ese tipo de comentarios. Intentá escuchar con más atención y crecerás, no solo como “escritora” sino también como persona. Con el tiempo aprenderás a distinguir qué críticas son constructivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca te rindas, muchas veces sentirás que no podrías estar peor. Seguí soñando, aunque te parezca inútil. El sueño alimentará tu vida, y siempre buscarás lo mejor para vos y para quienes te rodean. Vas a conocer la más profunda tristeza, pero tendrás mucha gente que te demostrará que seguir intentando alcanzar la felicidad vale la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que mucho de lo que te dije en esta carta ya lo sabés, en el 2007. Lo dejo aquí para que día a día recuerdes quién sos y quién querés ser. Espero que nunca pongas todas estas consideraciones a un lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yami.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-132820736437864782?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/132820736437864782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=132820736437864782' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/132820736437864782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/132820736437864782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/280707-carta-para-m-desde-el-2086.html' title='28/07/07 - Carta para mí desde el 2086'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-7881194748551927994</id><published>2008-04-20T20:45:00.001-07:00</published><updated>2008-04-20T20:45:51.579-07:00</updated><title type='text'>27/07/07 - Días distintos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Esta vez no pondré la letra de Andrés Calamaro para mostrarles qué fue lo que me inspiró, porque no fue la canción la que me llevó a escribir lo que van a leer a continuación: sólo necesité el título y me exigí a mi misma recordar lo que pensé, y aquí está. Espero les haga tan bien leerlo como me hizo a mí plasmarlo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El hábito nos obliga a vivir por inercia y puede que absolutamente ningún evento haga que muchos días valgan la pena. La rutina nos devora de tal manera que no podemos rescatar ni un momento de incontables jornadas (o peor aún, cuando el único instante que podemos apreciar es el momento en el que cerramos los ojos para dormir y soñar con otra vida, otro lugar, otro amor).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Mil vidas pasan por nuestra vida. Conocemos más seres humanos de los que realmente nos damos cuenta, vivimos rodeados de infinitas e increíbles historias. Piensen, amigos míos, cuánta gente han conocido en sus ámbitos laborales o universitarios. Cuánta gente conocen por sus apellidos, no saben más que eso y estoy segura que después de admitirlo no pensarán en preguntarles sobre sus vidas, de todas maneras.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Piensen en sus propias historias. Horarios, burocracia, rutina, obligaciones, estudio, calendario, compromisos. Seguro no les hace sentir bien. Deben hacer mil cosas y, realmente, quieren hacer un pequeño porcentaje de ellas. Para disfrutar de sus vidas un fin de semana deben trabajar de lunes a viernes y para tener un futuro aceptable deben estudiar de lunes a domingo. Nada va a hacer que eso desaparezca. La vida familiar suele ser bastante simple y cada día hay menos que contar en las reuniones familiares (si es que ya no llegaron al punto de detestarlas tanto que las cancelan por un inventado malestar estomacal).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Cómo hacer – se preguntarán – para que los días nos den algo (por más pequeño que sea) que nos permita considerarlos “distintos”? Y, más aún, para poder mantener constante este sentimiento de vivencia extraordinaria.&lt;br /&gt;A veces una sola persona puede cambiarnos la rutina, aunque no la altere por completo. Podemos dormirnos veinte minutos más tarde de lo normal por hablar con alguien que nos importa, escuchar un programa de radio que nos hace descubrir un lado nuevo de la vida, leer un libro que nos muestra que seguramente hay infinitos cuentos de los cuales podríamos ser protagonistas, apagar todas las luces y escuchar una canción que nos hace temblar hasta el alma, escribir lo que sea que nos dé la gana de escribir y enterarse de que hay más gente de la que uno piensa que lo lee con gran gusto, sacar fotos de lugares que se parezcan a otros que nos traen lindos recuerdos y sentir, por un instante, que estamos ahí, dibujar (incluso si no dibujamos bien), hacerle saber a alguien cuánto se lo quiere (seguro responderá con una sonrisa), hacer un lindo plan para el día siguiente (solo o acompañado), alimentar una amistad con cinco minutos de visita y un gran abrazo…&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hay tantas cosas que hacen que todos los días sean días distintos. Tómense un rato, descansen un poco menos e intenten cambiar sus días, al menos un poquito entre tanta rutina. Lo lindo de vivir es que hay millones de historias que nos rodean y nunca es tarde para descubrirlas. Disfrutemos, la vida está servida y es hora de saborear cada segundo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-7881194748551927994?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/7881194748551927994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=7881194748551927994' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7881194748551927994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/7881194748551927994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/270707-das-distintos.html' title='27/07/07 - Días distintos'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-5841109605422644395</id><published>2008-04-20T20:44:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:45:30.475-07:00</updated><title type='text'>26/07/07 - Mientras se espera</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿Qué se nos cruza por la cabeza cuando esperamos a alguien con quien se había estipulado un horario exacto para encontrarnos? La espera exagera todo lo que podamos llegar a razonar y los impacientes no soportamos que se nos deje en compañía de nuestros pensamientos. Se procederá a explicar las posibles ideas de una persona que aguarda inquietamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. “Me dejaron plantado”: Sabía que no tenía que arreglar para ese día y, mucho menos aún, para ese horario. Posiblemente tenía algo más importante que hacer y no se animó a cancelar a último momento. “Qué se le va a hacer, otro día lo veré”, se dice a sí mismo. Algo de nervios lo invade, pero entiende que no debería enojarse por algo tan insignificante. De todas formas, su tarde ya estaba perdida. Saca su billetera, cuenta 25 pesos (incluyendo algunas monedas) y dice en voz muy baja “me voy al cine”. Alguna película de acción y/o suspenso será la elegida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. “Esta mujer no sabe con quién se está metiendo”: Pensamiento de un hombre que se siente humillado. Acepta algo de impuntualidad (hoy en día es común) pero, cuando el retraso sobrepasa la media hora, no puede soportar la idea de que no lo estén tomando en serio. Maldice en voz alta, el frío lo congela hasta la médula y para combatirlo prende un cigarrillo y se balancea. Como su casa se ubica a escasas 10 cuadras del lugar convenido y no tenía dinero decide volver a su casa y llamar a sus amigos para salir durante la noche, cuando seguramente encontraría un reemplazo para aquella mujer cuya impuntualidad lo obligó a calificarla como “persona no grata”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. “Ya va a llegar”: La mujer más paciente de la tierra, quien siempre soluciona los problemas entre amigos y cree que la gente es más buena de lo que dice ser, empieza a dudar del arribo de su compañía de la tarde. Diez, veinte, treinta, cuarenta y cinco minutos habían pasado ya de las 5. Tomar el té ya no era una opción. Y tenía sólo dos horas libres (ahora una hora y cuarto) para compartir. Pierde la paciencia, pero no la compostura. Aguarda sentada en el escalón de un edificio hasta que el tiempo se agota. El deber la llama y, algo triste, se va del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. “Una vez que me esforcé para venir temprano y me hace esto”: Adolescente infeliz, nunca cumple los horarios por no decidir qué ropa usar. Había sido advertida sobre la puntualidad y por primera vez, había hecho todo a tiempo. Desenfunda su celular último modelo e invade a su amiga con mensajes de texto y llamados. Su amiga no responde ni atiende. “Qué más da”, piensa, y se mete en el locutorio más cercano, se conecta a Internet, y pasa gran parte de la tarde haciendo nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. “¿Estará bien?”: El treinta-añero espera preocupado a su novia con un ramo de flores en la mano. Ella nunca llegaba tarde, siempre se veían a la misma hora y esto no se veía nada bien. Mil cosas pasaron por la cabeza de este pobre enamorado. Robo, engaño, incluso la muerte de algún familiar de la chica. Preocupado, llama a la madre de su prometida. Atiende su tío, sin saber de qué manera ayudarlo. El celular de la extraviada señorita estaba apagado. Espera dos horas, y vuelve a su casa. Quince minutos después se enterará que a su futura esposa le habían extendido el horario laboral en la recepción de la peluquería donde trabajaba y, por un olvido, no se lo había informado. Esa misma noche él aparecerá con el ramo en la casa de su enamorada y la abrazará con todas sus fuerzas y agradecerá a Dios el que nada malo le haya sucedido aquella tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La impuntualidad es un defecto bastante irritante que, desafortunadamente, afecta a gran parte de la sociedad. Podríamos imaginar mil contingencias que impidan la llegada de alguien a destino. Ninguna será realmente como la imaginamos. Si no llega, ¡a no indignarse! la mente creó historias que podrán juntar en un artículo… bastante parecido al que acaban de leer.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-5841109605422644395?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/5841109605422644395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=5841109605422644395' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/5841109605422644395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/5841109605422644395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/260707-mientras-se-espera.html' title='26/07/07 - Mientras se espera'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-6987989632087325191</id><published>2008-04-20T20:43:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:44:19.261-07:00</updated><title type='text'>25/07/07 - Vidas en el colectivo ("dime dónde te sientas y te diré quién eres")</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;De acuerdo al asiento en el que cada uno decida sentarse en el colectivo será la actividad que desee realizar en el transcurso del viaje y por consiguiente será posible definir la personalidad del involucrado.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Al ascender al colectivo y abonar el pasaje (que varía según la distancia que se pretende recorrer) el campo visual del medio de transporte más utilizado es total. Si se posee la buena fortuna de poder elegir dónde descansar el seguramente agotado cuerpo, acontece el momento de la revelación que esclarecerá infinitas preguntas existenciales…&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El primer grupo de asientos comprende las 4 o 5 primeras filas, las más cercanas en el instante del ascenso. Las filas pueden subdividirse en lados, subdivisión con considerable relevancia en este análisis. El primer viajante se encuentra abrumado por el efecto de la combinación del ruido externo y el movimiento del coche, sobrecargado con una valija de tamaño importante colmada de archivos que poco le importan pero resultan indispensables para su trabajo, un sacón que su mujer le obligó a llevar consigo luego de escuchar el pronóstico del tiempo (que como siempre, es equivocado) y un par de anteojos que sólo usa para leer, aferrados cuidadosamente de la patilla derecha entre sus dientes (debido a que mientras esperaba el colectivo leía el suplemento deportivo del diario Clarín, que sostiene con la misma mano que agarra con puño cerrado y fuerte a su valija). Como es todo un caballero, dejó pasar a 4 señoras de edad avanzada que se dirigían hacia el centro de diagnósticos a recoger los resultados de sus últimos chequeos generales. Las señoras ocuparon los 4 primeros asientos (las dos primeras filas de asientos pares) del lado izquierdo (si se lo ve de frente al colectivo) y debido a que no necesitaron dormir demasiado para levantarse con mucha facilidad aquella mañana de miércoles (mientras más anciano se es, menos se duerme) comentan las locuras que gritó Ileana Calabró en el “Bailando por un Sueño” de la noche anterior, pero como tienen problemas auditivos no dudan en gritar con todas sus fuerzas para entenderse entre tanto barullo. El caballero, arrepentido de haberse comportado como tal, pero aún exhausto y con muy poca voluntad de hacer equilibrio mientras el no tan bien educado conductor hace maniobras impensadas en una avenida de la Capital Federal, evita una inminente caída que arruinaría su traje y toma asiento en el primer lugar individual, justo tras la máquina donde pagó el viaje.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En la parada siguiente asoma la cabeza la dubitativa mamá con una niña de apenas algunos meses en brazos y un niño en uniforme de escuela primaria privada con cara de gruñón. La mamá pregunta si el vehículo llega a la intersección de irrecordables calles. El conductor asiente y pide de una manera no muy amable que de “un paso para adelante” para que puedan subir las 4 adolescentes con enormes mochilas, maquillaje en exceso y cuyo destino era, indudablemente, la escuela secundaria. La mujer, de aproximadamente 30 años y aspecto descuidado y cansado le ordena con una voz algo entrecortada a su hijo que se siente atrás de las “abuelitas”. El hijo lo hace. Durante el viaje, su pequeña llorará incesantemente y convertirá a cada uno de los pasajeros de aquel colectivo en personas bastante más impacientes, por lo menos ese día. Las adolescentes habían contado la plata exacta de los cuatro boletos. Una de ellas inserta las monedas en la máquina, mientras que las otras tres corren hacia el centro del colectivo, más precisamente en las filas 5 y 6. Ninguna de ellas se notaba cansada, aunque todas admitían haberse quedado chateando hasta las 2 de la mañana (y eran las 8). Reían en demasía y hablaban sobre muchas personas a la vez.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Luego de atravesar algunas calles desoladas, las luces de una avenida se vuelven a distinguir. Varias personas esperaban. Un estudiante universitario que no daba la impresión de serlo debido a sus desacomodadas vestimentas y un obvio desinterés en usar un peine que acomodara por lo menos un poco sus cabellos largos y ondulados, retira de su bolsillo incontables monedas de 5 y 10 centavos para pagar su boleto, y las pone todas juntas en la máquina, sin siquiera pensar si estaba pagando de más. La máquina le devuelve gran parte de esas monedas y el chico, con su bolso prácticamente vacío excepto por un bloc de hojas y una lapicera, acomoda los auriculares de su recientemente adquirido reproductor de música y camina despreocupado hacia el fondo del colectivo, en la última fila (9) que posee 6 asientos seguidos. El estudiante apoya su espalda en el costado derecho del colectivo y extiende sus piernas a lo largo de dos asientos más. Ningún pasajero se atreverá a pedirle amablemente que quite sus no muy limpias zapatillas de los asientos por dos razones: el estudiante estará profundamente dormido y su aspecto no parecerá el de un hombrecito cortés. Mientras él se acomodaba, pagaba el boleto su compañera de clases de la universidad que nunca, después de ya varios meses de viajar en el mismo colectivo, se había animado (ni se iba a animar) a darle algo de charla, o a comentarle la casualidad de ser vecinos hace ya algunos años y haber decidido estudiar la misma carrera, Derecho. El bolso de esta señorita estaba saturado en fotocopias. Sólo un libro tenía en su poder y no era precisamente académico: “El extranjero, de Albert Camus”. Por alguna extraña razón ella se sentía una extraña en este mundo tan lleno de locura, y leía ese libro al menos cuatro veces al año. Caminó con increíble calma hacia el cuarto asiento individual, se acomodó y se sumergió en la lectura, no sin antes mirar con algo de nostalgia a la parejita que había sacado el boleto después de ella. Los novios, ambos vestidos en tonos marrones, habían decidido tomarse el día de sus respectivos estudios e ir a caminar por la Costanera. Abundaban abrazos y besos, la felicidad que mostraban parecía sincera y las adolescentes los observaron con detalle cuando se sentaban en el lado izquierdo de la última fila. Parecían buscar algo de intimidad que el ya audible llanto de la bebé estaba a punto de interrumpir.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El vehículo sigue su trayecto y suben algunas personas cuyas descripciones se asemejan a las que se han relatado. Se van mezclando, a medida que los asientos se ocupan y la libertad de elección se minimiza. De a poco, cada uno llega a su destino y desciende. La última parada del trayecto terminó con un grito:&lt;br /&gt;- ¡AHHH! ¿Qué pasa?, gritó el estudiante universitario&lt;br /&gt;- Te quedaste dormido, pibe. ¡Estamos en Retiro!, respondió el conductor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-6987989632087325191?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/6987989632087325191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=6987989632087325191' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/6987989632087325191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/6987989632087325191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/250707-vidas-en-el-colectivo-dime-dnde.html' title='25/07/07 - Vidas en el colectivo (&quot;dime dónde te sientas y te diré quién eres&quot;)'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2416628034165781756</id><published>2008-04-20T20:41:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:42:00.746-07:00</updated><title type='text'>24/07/07 - We only get what we give</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Por algo será”, suelen decir algunas personas cuando algún evento desafortunado ocurre. Dios castiga sin palo y sin rebenque; o el tan conocido “se lo merecía”… ¿cuánto tiempo tendrá que pasar hasta que entendamos que no existe lo que todos llaman “justicia divina”?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Los castigos impuestos por una fuerza suprema no son más que un intento de convencernos de que este mundo horrible se puede llegar a equilibrar en cierto punto de nuestras vidas. Queremos creer en lo más profundo de nuestros corazones que si somos correctos, si somos fieles a las leyes de comportamiento y llegamos a merecer la calificación de persona bien, no seremos tan desafortunados.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero la realidad es completamente diferente. Se necesita algo de desequilibrio para tener una noción de cómo deberían ser las cosas. Si no saboreamos la maldad, de una u otra manera, será imposible entender que los hombres somos crueles, egoístas y ambiciosos… pero no deberíamos serlo. La sanción no va a llegar sola, no. La vida siempre muestra que todo podría ser peor, pero eso no nos va a enseñar a cambiar. Ni el tiempo puede curar, ni la conciencia va a ser lo suficientemente independiente de nuestra voluntad como para convertirnos en buenas personas así como así.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hoy creo que la maldad es un mal (valga la redundancia) necesario. En ocasiones las experiencias olvidables no deberían ser olvidadas, sino que le dan un condimento al día a día y nos saca de esa monotonía de la que la rutina y el “ser social” nos hacen víctimas. No mereceremos innumerables momentos de angustia, melancolía y dolor… pero nada hace que otros los merezcan más. La desdicha y la crueldad no son directamente proporcionales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2416628034165781756?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2416628034165781756/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2416628034165781756' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2416628034165781756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2416628034165781756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/240707-we-only-get-what-we-give.html' title='24/07/07 - We only get what we give'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-5672268665962025642</id><published>2008-04-20T20:40:00.001-07:00</published><updated>2008-04-20T20:41:17.155-07:00</updated><title type='text'>23/07/07 De ocio, vagancia y pereza</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El ocio suele ser una actividad criticada y causa de importantes bromas e insultos por parte de aquellos que no se dieron el lujo de probarlo. Quienes lo practicamos casi a diario entendemos que nada improductivo sale de unas horas de “no hacer lo que tendríamos que hacer”. Hasta podemos encontrarnos con nosotros mismos. El tiempo ocioso es tiempo ganado, definitivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momentos placenteros que podríamos usar para otra cosa: viajar en colectivo o subte. Los que podríamos llevar algún que otro librito para alimentar nuestras mentes en el viaje pero tenemos almas panchas que son más fuertes que todo impulso intelectual que nos invada sólo por un segundo encontramos en mirar por la ventana en forma fija una sensación incomparable. Y si está acompañado por alguna canción lenta, triste y de amor, más efecto tendrá. Aunque suene menos ocioso porque se está viajando hacia algún lado, la actividad de trance en el medio de transporte es muy satisfactoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ni hablar de las tardes enteras de nada. El ocio y la música van de la mano, siempre es bienvenido algo que acompañe horas vacías. Aunque, pensándolo bien, no debería calificarlas como “vacías”. Uno piensa mucho. Medita. No creamos universos paralelos e imaginamos historias imposibles. Seguimos siendo nosotros. Lo que nos pasa gira mil y una veces en nuestras cabecitas locas. Revivimos momentos, recordamos personas que nos marcan y sentimos ganas de verlas, aunque somos conscientes de que en ese instante no moveremos un dedo para que eso ocurra. Los ociosos somos pensantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también hay que entender que para saber valorar esos momentos hay que conocer lo que es la vida plena y ocupada. Resulta imposible ser ocioso crónico, porque eso ya no sería pereza, sino inacción absoluta. Los remolones admiramos los extremos, en ocasiones no tenemos paz y lo disfrutamos también. No nos gustan los puntos medios, si hay descanso, debe ser total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentar justificar el ocio no es fácil. Pero no interesa, es uno de los pequeños placeres de la vida que cuesta tanto aceptar y apreciar. ¡Hagamos un poco menos de todo, amigos!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-5672268665962025642?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/5672268665962025642/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=5672268665962025642' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/5672268665962025642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/5672268665962025642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/230707-de-ocio-vagancia-y-otras-yerbas.html' title='23/07/07 De ocio, vagancia y pereza'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2102827273525008656</id><published>2008-04-20T20:38:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:42:50.929-07:00</updated><title type='text'>22/07/07 - Me "asaltaron"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Será que hoy domingo 22 de julio de 2007 me tocó vivir en carne propia un asalto que, aunque quien estaba conmigo no lo piense tan así, no resultó demasiado mal, ni demasiado traumático. En Buenos Aires escuchamos todos los días las noticias sobre asaltos que terminan en muerte. Gracias a un “Dios” al que a veces le encanta reírse de nosotros, hemos salido airosos (aunque con 40 pesos menos) de esta experiencia que hoy pasé por primera vez en 19 años. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sentados por ahí, en una plaza del barrio de Belgrano, un hombre observa con detalle los objetos que teníamos encima. Al notarlo, agarré mi cartera con exagerada fuerza y comenté el temor que me invadió luego de ver esa mirada espantosa dirigiéndose a nosotros. El hombre se acerca, pide 50 centavos. Se los da, y “agradecido” sigue de largo. Yo vuelvo a expresar mi pánico, recibiendo una respuesta bastante lógica por parte de quien me acompañaba, pero en este caso era una respuesta errada. Efectivamente, el hombre volvió, esta vez con más rapidez y algo en el bolsillo derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No vi el arma. Pero el “infeliz” tenía una, que destapó un instante para lograr su objetivo. Digo infeliz, porque algunas horas después del suceso me tocó buscarle sentido a lo que había tenido lugar. Y, mientras descargaba mi bronca por un obligado “taza taza” post-robo-a-mano-armada, razoné un poco y me sentí bien.&lt;br /&gt;No defiendo al ladrón, no encuentro nada positivo en asaltar y creo que esos tipos de actos son muy evitables (aunque a veces, sólo unas pocas veces, va más allá de la “voluntad” de las personas). Pero yo estoy con 10 pesos menos y mi vida sigue igual. Estoy en mi casa, escribiendo en una computadora, con calefacción y comida en la heladera. Ese hombre seguramente podrá comer (y muy bien) esta noche… y es posible que todas las noches también. No sé si sentirá culpa por hacer lo que hace, quizás siente que es la única opción. Imagino cuán miserable, impotente e incapaz debe ser, el poco futuro que le espera a él y a los miles de hijos que debe tener (si no tiene educación como para conseguir un trabajo decente, no debe tener ni una mínima noción de educación sexual) y el frío que debe acaparar su cuerpo y su alma en estas noches. ¿Se lo merecerá?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí sé es que esta tarde, algo de piedad tuvo con nosotros (suena horrible, pero es así). No exigió más que el dinero que teníamos en las billeteras. Amenazó con bajarnos sin vacilar, pero creo (o quisiera creer) que no tenía intención de hacerlo. Podría haberse llevado mucho más de lo que se llevó: yo tenía en la cartera mi cámara digital, dos celulares y el mp4. Pero no pidió más. También teníamos las entradas para el recital de Las Pastillas del Abuelo, que con tanta anticipación compró el otro protagonista de esta historia, y por suerte están sanas y salvas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdimos 40 pesos y ganamos algo de miedo a salir a la calle. Nunca me habían amenazado y ahora puedo decir que sí. Tuvimos, en una cierta forma, suerte. Zafamos. El infeliz sigue su vida de infeliz, y la debe sufrir cada segundo. Nosotros no sabemos lo que es sufrir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2102827273525008656?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2102827273525008656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2102827273525008656' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2102827273525008656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2102827273525008656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/22-de-julio-de-2007.html' title='22/07/07 - Me &quot;asaltaron&quot;'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-868188092509549914</id><published>2008-04-20T20:37:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:44:48.469-07:00</updated><title type='text'>21/07/07 - ¿Me estás cargando?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Es indudable que los seres humanos dependemos del alimento y de ciertos cuidados sanitarios para sobrevivir. Más indudable aún es la realidad que la gran mayoría estamos obligados a enfrentar. Tenemos nuevas extremidades, y eso no se debe a que hayan pasado miles de millones de años como para que el homo sapiens se convierta en una especie de mutante de tres brazos. Ya sea celular, reproductor de música, cámara digital, computadoras estilo “laptop” o “palms”, agendas electrónicas u otros tipos de equipos, los ¿afortunados? dueños sentimos una especie de rara desnudez sin alguno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal es la dependencia que nos ha invadido que siempre (y si no les parece, piénsenlo bien y verán que tengo razón) estamos enchufando algún equipito para cargar su batería. Preferentemente, lo cargamos mientras dormimos, así no sólo nosotros recuperamos energía para vivir, sino que también nuestros adorados juguetes que al día siguiente serán indispensables ya sea para asuntos laborales, una vida social más dinámica o simplemente para entretenernos mientras algún medio de transporte nos lleva a donde sea que tengamos que ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevamos con nosotros (los más obsesionados con estar siempre conectados) los cargadores de los dispositivos, nos cercioramos de que estén todos en nuestros bolsos antes de dejar nuestros hogares y nos preocupamos exageradamente cuando alguno empieza a funcionar mal. No tenemos piedad en cambiarlos por unos más nuevos, más útiles y más caros. Nada importa en la búsqueda de hacer lo que menos se pueda y dejar que otros (o en este caso, otra cosa) se encarguen de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sabemos, y eso es lo peor de todo este asunto, que nos estamos enviciando. Nos cuesta aceptar que estamos desvirtuando cosas y hechos que antes eran muy “de todos los días” y que hoy sólo para unos pocos es importante: el papel y el lápiz, una carta, una visita, una mirada cara a cara, algún que otro abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más que al escribir esto ya sienta que estoy siendo hipócrita y que debería apagar absolutamente todo e intentar vivir de la manera que predico (aunque me sería imposible), llamo a todos los que leen de vez en cuando este espacio a desconectarse un poco de las pantallas y acordarse de cómo era todo antes. ¿No les parece que, aunque era un poquito más difícil, tenía otro sabor? Intentemos escucharnos las voces, vernos, sentirnos. No sigamos acumulando artefactos. Terminemos con esta montaña de pantallitas que nos va a tapar… si es que ya no nos ha tapado… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-868188092509549914?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/868188092509549914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=868188092509549914' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/868188092509549914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/868188092509549914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/me-ests-cargando-es-indudable-que-los.html' title='21/07/07 - ¿Me estás cargando?'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-1064103979649208072</id><published>2008-04-20T20:35:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:36:51.100-07:00</updated><title type='text'>20 de julio de 2007</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Amigas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Siento que lo que sea que escriba en este momento no va llegar a estar ni cerca de ser suficiente para rendirle tributo a las 5 mujeres que decidí incorporar a mi “familia que no es de sangre”. Es más que importante decirles algo que quede guardado para toda la vida, algo que les haga pensar “qué increíble, cuánto nos quiere esta individua”… pero de antemano, les aviso que no se aproximará a lo que siento por cada una de ellas en realidad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Amistad. Por más lejanas que estemos físicamente, por más que pasen meses y meses de no vernos, que tengamos mil cosas que hacer o que simplemente tengamos una época solitaria en la que no nos enloquece acercarnos, siempre está. Latente, flotando en nuestras almas, como una vocecita que dice “siempre hay algo de luz en la vida… a no rendirse…” &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No importa cómo nos conocimos. Lo importante es que nos conocimos. Un año, dos años, una vida… no interesa. Nuestros tiempos vuelan. Nos conocemos, nos describimos, nos contamos, nos opinamos. Disfrutamos del hablar, nos descargamos. No nos envidiamos, no competimos. Somos “nosotras” y no “yo, ella, ella y ella”. Nos deprimimos juntas, lloramos juntas… pensamos juntas. A veces nos detestamos un poquito (¿qué clase de amistad sería si no tuviera un poco de enojo o de distancia de vez en cuando?) &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Somos completamente diferentes. Nadie con un poco de cordura podría decir que somos amigas por simples “cosas en común”. Nos unió algo mucho más fuerte que algún gusto, o algún estilo de vida que se pueda llegar a asemejar. Nos unió el cariño que supimos hacer crecer. Y es en ese cariño que las diferencias superficiales se desvanecen. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nos divertimos a lo grande. De noches de boliche sabemos bien. Compartimos bailes, historias, anécdotas nocturnas, algunas de ellas soberanamente bizarras. Bailantas en la cocina de casa. Videos que matan de la risa (imposible ser más ridículos). Cumpleaños, festejos, o ratos sin nada importante que hacer. Encuentros espontáneos, meriendas que terminan con el corazón sobre la mesa. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nos salvamos la vida (por más exagerado que suene) todos los días. En nuestros peores momentos, sabemos que no estamos solas, creemos que la ayuda tiene nombre y apellido. Y, después de horas al teléfono, o llantos imparables, abrazos, miradas… reafirmamos que son ellas los ángeles de la guarda que nunca podrían soportar estar lejos si algo sucede.&lt;br /&gt;Esto que acabo de escribir no es suficiente. No tengo manera de agradecer. Imposible expresar cuánto mi alma, mi vida, y mi sonrisa les agradece a ellas por su existencia. Les debo todo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-1064103979649208072?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/1064103979649208072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=1064103979649208072' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/1064103979649208072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/1064103979649208072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/20-de-julio-de-2007.html' title='20 de julio de 2007'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-9048141227077031662</id><published>2008-04-20T20:33:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:35:01.599-07:00</updated><title type='text'>19 de julio de 2007</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Neoclasificados&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿Por qué la gente escribe en las puertas de los baños? Asumo que muchos de ustedes han pasado alguna vez por los establecimientos de la Universidad de Buenos Aires. Aunque nunca tuve el “honor” de visitar el sanitario masculino, he pasado largos minutos en los baños de damas, y no porque me agrade usarlos, ya que son particularmente hediondos e inmundos. Los anuncios publicados en estos neoclasificados son más que llamativos para mujeres chusmas como yo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Propuestas indecentes sobran en las puertas de la sede de Filosofía y Letras de la U.B.A. “amor” de a dos, de a tres, de a muchos. Dejan celulares, correos electrónicos, hasta teléfonos particulares. Nunca intenté comprobar la veracidad de esos datos personales ni es mi intención hacerlo. Pero suena muy divertido saber que con sólo “hacer el Nº1” se puede conseguir prácticamente lo que sea. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Venden libros. Hasta más caros del precio al que los ofrecen en las organizaciones que buscan que “no haya sobreprecios” en ¡las fotocopias! Contenidos de todas las materias, de todas las cátedras del Ciclo Básico Común. Pero, más allá de ofertarlos libremente en esas tranqueras que no cierran del todo, la posible compradora puede encontrarse con que está intentando comprar un libro que fue vendido 2 años antes, porque la ofertante ni se preocupó en ir a borrar lo que había escrito con Liquid Paper cuando se hizo sus pesitos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Una historia muy particular llamó mi atención en la primera semana de clases en la sede previamente mencionada. Una chica había escrito desesperada, sin seguramente ninguna otra opción, pidiendo ayuda. Necesitaba abortar. Decía que no estaba bromeando, que no estaba “haciendo ninguna cama”, para ser más exactos. Su pedido tan lleno de impotencia y desesperanza todavía esta ahí, un año y medio después de haberlo encontrado (y eso me dice que es posible que haya estado largo rato antes de mi descubrimiento). Siempre me pregunté si logró lo que quería. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Esvásticas con mensajes horripilantes, respuestas a esos mensajes y comentarios para que las involucradas dejen de perder el tiempo hablando de política en un ámbito poco propicio para debates sobre historia mundial (entre otros temas). “Que Bush no pise la Argentina” (como si el mismísimo G.W. Bush fuera a leerlo, y si por alguna extraña razón lo leyera… ¿se creen que cambiaría sus planes?). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ofrecen "trabajos muy bien pagos". Resulta muy gracioso uno de ellos, que clamaba en letras grandes y desprolijas, como denotando el apuro de quien lo escribía por no ser atrapado/a con las manos en la masa, "Doblá películas XXX por -nosecuantos- pesos la hora. Llamanos, no es joda. 15- (...)". ¿Alguien habrá llamado? Estoy segura que sí. Es sorprendente, cuántas formas de aprovecharse de las pobres estudiantes de una universidad del Estado pueden caber en esta tierra (o, más específicamente hablando, en este país)... &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y cómo dejar pasar el mundialmente conocido corazón con las iniciales de alguna parejita feliz. Pero eso no es interesante, así que no me dedicaré a opinar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sin duda, el escribir en la puerta de un baño de la facultad es la expresión máxima del más ínfimo deseo de permanecer en el aula escuchando la lección de algún profesor aburrido. Y más indudable es que, quienes nos quedamos unos minutos después de clase leyendo esos avisos y luego pensando sobre todo lo que les acabo de comentar, somos la máxima expresión de una generación sumergida en la absoluta nada.   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-9048141227077031662?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/9048141227077031662/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=9048141227077031662' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/9048141227077031662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/9048141227077031662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/19-de-julio-de-2007.html' title='19 de julio de 2007'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-1899994788473826609</id><published>2008-04-20T20:30:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:33:27.854-07:00</updated><title type='text'>18 de Julio de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Recuerdo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tengo un recuerdo tan pero tan vívido que se remite a mis 3 años de edad, que dudo que sea real. Es posible que lo haya soñado, hace unos cuantos años. Pero como durante todo este tiempo lo consideré una de las pocas cosas que puedo revivir en mi mente como si volviera al año 1990/1991, trato de evitar pensar en la posibilidad de que no sea más que una invención de mi inconciente, o peor, que haya sido el desplazamiento de algún otro trauma infantil que decidí reprimir e intenta escaparse mientras descanso como esa vivencia de la que les voy a contar hoy. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Pienso en cada detalle de aquel momento, en el que estaba con absolutamente toda mi familia. Me acuerdo de mi vestido, del mantel color naranja de la cocina, de algunos primos que hace años no sé de su existencia. Me acuerdo de una experiencia que tranquilamente podría haber olvidado, que no mencionaré. Un momento que, de haber tenido unos años más, hubiera podido evitar (nada del otro mundo, no se asusten...). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hace unas semanas decidí comentarles a mis primos y a mi familia sobre esa reunión familiar que tenía presente tan claramente. Cada detalle, cada uno de mis primos, con menos de una década de edad y haciendo cosas de primos y de infantes (léase, molestarse entre ellos, gritar desaforadamente y comer lo que sea que sus padres les ponían al alcance). Un hecho en especial, el que hubiera deseado olvidar, los desconcertó. Tanto es así que, las 10 personas que escuchaban mi narración, empezaron a reír sin medida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por supuesto, no podía esperarse otra reacción de mi parte, me ofendí sobremanera. Había decidido contar lo que venía recordando hacía ya un tiempo, compartirlo. “¿Vos pensás que yo hice eso?”, me contestaba el principal protagonista de mi historia. “Estás loca, lo soñaste.”, yo no supe decirle otra cosa que “me hiciste la infancia imposible”. ¿Para qué? Estallaron en risa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Desde aquel momento, cada reunión familiar en la que estoy presente, tiene como “infaltable” la historia que les había contado. Esa historia que ahora, me da vergüenza contar, porque ni siquiera estoy segura de que haya sucedido realmente. ¿Es posible que esté por borrar de mi mente un recuerdo que, quizás, sea el primero que pueda llegar a tener de mi corta vida?. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No. No es posible. Acá está: Estábamos en una fiesta, de cumpleaños seguramente. Todavía no nos habíamos mudado a la casa en la que vivo hoy. La cocina era para los chicos, el comedor era para los grandes. En la cocina, la mesa redonda cubierta con un mantel naranja con algo de blanco, varios platos de plástico, y alimento chatarra en exageradas cantidades. Estaban mis primos más grandes, entre ellos, uno a quien aprecio muchísimo, Martín, que tenía… 9 años en aquel momento. “¡Juguemos!” dijo. Agarró un tenedor, y haciendo como quien juega a “darle de comer al bebé”, me incrustó el tenedor hasta la campanilla. ¡Hasta me acuerdo de lo doloroso que fue! Muy cruel, ¿no? ¿Es un primo capaz de cometer tal crueldad? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nunca lo voy a saber. Quizás él se acuerde de aquel momento, pero no lo quiera aceptar. O quizás él también lo haya reprimido, y haya tomado la forma de algún otro sueño extraño que intentó escaparse mientras descansaba… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-1899994788473826609?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/1899994788473826609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=1899994788473826609' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/1899994788473826609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/1899994788473826609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/recuerdo-tengo-un-recuerdo-tan-pero-tan.html' title='18 de Julio de 2007'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-8268811522116469235</id><published>2008-04-20T20:29:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:31:24.752-07:00</updated><title type='text'>18 de julio de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Mi Persiana (relato basado en una historia real)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Veo fijo mi ventana, sólo veo mi persiana, que rota no me deja ver la luz. Mi cuarto más que nunca hoy merece ser llamado "cueva", más ahora que hace días se rompió la cuerda de esta persiana... y no me deja abrirla. Y tengo todas mis cosas prácticamente intactas, esta semana no moví nada, seguro si saco todo lo que está arriba de mi escritorio, queda la marca del polvo que el paso de los días y la falta de uso le deja. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así somos los que "todo nos da igual", dejamos todo como está, los días pasan... ¿y qué? La persiana va a seguir así hasta que alguien se encargue de arreglarla. Yo no. Y ¿saben qué es peor? Que esa persiana da a un pequeño balcón, y en ese balcón hay plantitas. Nunca las riego. Las riega mi viejo. Tan vaga seré. Las riega mi viejo, pero como ni se enteró que la persiana está rota, ni se acordó él de regar las plantas... seguro ya estarán en el otro mundo... Son plantas, ya fue. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es más, nunca miro para ese lado del cuarto. Está la tele al lado de la cuerda rota, y es más que obvio que no voy a apartar mi mirada del segundo monitor más adictivo de mi cuarto si de casualidad deseo apartar mis ojos de este que estoy mirando en este instante para escribir estas palabras. Entonces, ¿para qué me preocupo? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No voy a arreglar la persiana. No estoy nunca en casa. Y cuando estoy, estoy en la computadora. La luz del día perturba la visión del monitor viejo y pequeñito de la PC, entonces mejor que no la arregle, porque sino, algún rayito de luz puede afectar lo que esté haciendo. Y, como soy perfeccionista (¿?), si estoy en Internet, escribiendo algo o viendo alguna imagen... para qué abrir la persiana? No me sirve de nada. ¡Al contrario! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En fin... esa cortina color mostaza que cuando hay sol radiante y la persiana está abierta, hace que mi cuarto quede iluminado naturalmente con un hermoso tono naranjoso, no puede cumplir su objetivo hace 5 días. Pero, como no soy una persona muy de enloquecerme porque mi cuarto sea lindo, y tenga colores... no me perturba mucho la idea de no volver a verlo tan artísticamente iluminado. No lo necesito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo arreglar la persiana. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-8268811522116469235?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/8268811522116469235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=8268811522116469235' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8268811522116469235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8268811522116469235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/18-de-julio-de-2007.html' title='18 de julio de 2007'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-8442147425597581763</id><published>2008-04-20T20:27:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:28:44.491-07:00</updated><title type='text'>17 de julio de 2007</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;De rutina, burocracia y otras yerbas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Parece que los argentinos no tenemos paz. El sistema nos domina, y no nos pide permiso. Cuántos planes tenemos que cambiar por un simple "horario de atención"... cuántos días tuvimos que hacer horas y horas de cola, para que sellen un papelucho y "ellos" se queden con un comprobante que, a pesar de ser una documentación imprescindible para demostrar que formamos parte de lo que sea que formemos parte, va a quedar en una pila de miles de papeluchos, sin siquiera ser ordenado alfabéticamente o ingresado en algún sistema computarizado que con solo poner "ABR" hará que mi apellido aparezca, y que esas horas y horas de cola hayan sido, por lo menos un poco, justificadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ni hablar de los medios de transporte. Si hay algún compromiso cuyo horario es, por obligación, imposible de "modelar"... no podemos confiar que todo va a salir correctamente si tomamos el colectivo o el subte. Imposible. Es importante tener algo de viveza y salir 15 minutos antes de lo que se calcula. Cada día se me hace más usual escuchar "Metrovías informa que la línea Premetro se encuentra interrumpida debido a manifestantes que impiden su funcionamiento" (aunque no la utilice en absoluto, molesta bastante)... o el típico cartelito "Linea E CON DEMORA", o una contingencia que sólo una vez ocurrió... "atención! línea A interrumpida por atropellamiento de persona, repito, linea A interrumpida por atropellamiento de persona" (sic)... que me retrasó de tal manera que decidí no ir a inglés, volver a mis aposentos y estudiar.&lt;br /&gt;Y cuando todo funciona en horario... nos toca la lata de sardinas. La foto que van a ver al final fue tomada por mí casi a las 7 de la tarde. Hacía frío, pero el calor humano que la hora pico generó en ese vagón de subte fue realmente asqueante. Y con la imagen digo todo, no necesito comentárselo en estas líneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y qué pasa cuando, a pesar de pagar (no yo, en mi caso personal de niña diecinueveañera que no trabaja ni paga nada) los impuestos, nos enteramos que en un mes el sistema energético será tan insuficiente que ni podremos disfrutar de un poco de calefacción (tampoco es que me gusta tanto tener frío... oigan, un poco de cordura!) ni de esta adicción a la que llamo computadora, ni de nada. Maldita negligencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé, podría estar horas descibiendo situaciones que nos hacen un poco menos felices y más impacientes todos los días... pero bueno, intentemos "mentirnos" y decirnos que con la burocracia (especialmente los que vamos a la UBA)... adquirimos más "experiencia de vida".&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-8442147425597581763?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/8442147425597581763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=8442147425597581763' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8442147425597581763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/8442147425597581763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/17-de-julio-de-2007_20.html' title='17 de julio de 2007'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2023604565090401425.post-2762633455063954657</id><published>2008-04-20T20:23:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T20:27:49.026-07:00</updated><title type='text'>17 de julio de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tiempo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo 19 años. No puedo preocuparme porque el tiempo pase. No puedo tenerle miedo a la vejez, ni a los desastres físicos que el paso de los meses, los años, puedan llegar a conllevar. Al fin y al cabo, nunca me demostré una persona interesada en esos asuntos. Estoy segura, y si pudiera probarlo de alguna manera, que el tic tac no me afecta en lo más mínimo, lo haría. Pero no sé cómo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué habría de molestarme tener un día más? En el caso de una persona cambiante como quien suscribe (quienes me conocen hace años entienden de qué hablo... y quienes me conocen hace poco... estoy segura que también, así que no sé para qué lo aclaro, pero lo aclaro igual), todo puede empezar y terminar in a blink of an eye, en un parpadeo. Creo también que es un don que tiene la generación esta horripilante a la que pertenezco, de dejar pasar todo siempre y que la burbuja nos domine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero uno crece, muy de vez en cuando. Madura (creo). Y se empieza a dar cuenta de que, cuando el tiempo pasa y uno no hace nada para hacerlo valer... no hay vuelta atrás. Eso es un don sólo de las personas que sabemos que pensar las cosas sólo nos lleva a sufrirlas más... nos damos cuenta que hemos malgastado horas en nada, días en nada. También deshacemos logros que nos llevó muchísimo alcanzar... y los hacemos pedacitos con toda la tranquilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy"; "Al que madruga, Dios lo ayuda".&lt;br /&gt;PERO! "Más vale tarde que nunca"; "Vístete despacio si estás apurado"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé dónde buscar. La definición de tiempo no me va a ayudar esta noche. Y supongo que nada lo hará. Me tocó depender de los relojes, ser la reina de la rutina. Sin embargo, también me tocó vivir a otro ritmo, aprender que a veces si uno apura las cosas (¡si las habré apurado!)... es casi tan en vano como tardar mil años para, al final, no conseguir nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2023604565090401425-2762633455063954657?l=muchachaimpaciente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/feeds/2762633455063954657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2023604565090401425&amp;postID=2762633455063954657' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2762633455063954657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2023604565090401425/posts/default/2762633455063954657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muchachaimpaciente.blogspot.com/2008/04/17-de-julio-de-2007.html' title='17 de julio de 2007'/><author><name>Yamila María Abraham</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00726310184020850236</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_S3yIU0XWCP0/Sarqei8E8NI/AAAAAAAAACE/IeOdlBdg_Bg/S220/yo+para+myspace1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
